Mientras se debate la modificación de la vigente Ley de Alquileres, inquilinos y propietarios sufren a la par por un contrato que parece no conformar a ninguna de las partes. En la región, alquilar es cada vez más difícil en un contexto inflacionario cercano al 60% anual: con reajustes anuales, los aumentos se dan de manera brusca para los inquilinos mientras los propietarios ven desvalorizarse sus inmuebles cada vez con mayor rapidez.
"Los nuevos contratos de locación aumentan por varios factores, principalmente por oferta y demanda. Otro factor es que los alquileres son poco rentables en lo que respecta al valor de venta del inmueble. Al ser poco rentables, una forma de ajustar esa baja rentabilidad es aumentar el precio del alquiler", enumeró el martillero Patricio Tufaro, de Adrogué, para El Diario Sur.
Y siguió: "El último y más importante de los motivos es que los alquileres quedan muy desfasados por los contratos. Al poderse aumentar solo una vez por año, y por el índice que establece el Banco Central, el cobro se desvaloriza mes a mes durante 12 meses". En ese contexto, el fenómeno de los incrementos en los alquileres perjudica a ambas partes por igual. "Entonces los aumentos iniciales son bruscos, pero al cabo de 3 meses esa plata ya rinde un 10%. La inflación se va comiendo el precio del alquiler", comentó Tufaro.
Para Federico Ramón Piñeiro, de la inmobiliaria María Ojeda, "uno de los grandes problemas en el aumento de los alquileres es que el gobierno se meta a tocar el acuerdo de locación entre las partes. Eso hace que los propietarios, por medio de la regulación, se queden cortos con el alquiler y no les alcance para sus gastos".

El martillero de Ezeiza evidencia el mismo fenómeno que su colega. "En este contexto inflacionario, el propietario inicia el contrato con un alquiler muy alto y en menos de 6 meses quedó bajo. Ahí es cuando sacan cuentas. Lo que al principio les alcanzaba para pagar dos obras sociales, ahora alcanza solo para una", contó Piñeiro. Y agregó: "La mayoría de los propietarios que tenemos es gente que usa la plata del alquiler para vivir. Hay muchos que comparan el aumento de los alquileres con eso".
En ese aspecto, Piñeiro dijo entender las dificultades que atraviesan los propietarios: "Los propietarios ahora tienen todos los gastos, entonces una vez que alquila la propiedad, ya no le queda nada. Tiene que pagar los honorarios de la inmobiliaria, los gastos del estudio de las garantías y encima, con la nueva ley, después tienen que devolver el depósito reajustado".
Cuánto cuesta alquilar en la región
El precio de los alquileres en el conurbano sur no está exento de los vaivenes inflacionarios que afectan a todo sector. En ese aspecto, Patricio Tufaro estimó que "un departamento dos ambientes, en la zona céntrica de Lomas de Zamora o Banfield, sin cochera, está alrededor de $45.000 o $48.000". Y comparó: "Ese mismo departamento, hace un año estaba alrededor de $25.000. Y hace dos años, unos $15.000".
Por su parte, su colega Federico Ramón Piñeiro aproximó: "Depende en qué parte de la zona esté ubicado el departamento. En el centro de cualquier ciudad del conurbano sur, un dos ambientes ronda entre los $40.000 y $50.000. Hay departamentos a estrenar también. O con cochera. Y eso también eleva el costo".
Oferta y demanda
Tal como enumeró Patricio Tufaro, uno de los motivos por el cual se dan los aumentos en los alquileres es por resultado de la oferta y demanda. "Hay pocos departamentos ofrecidos en alquiler y eso hace que suba el precio. De hecho, cuando un departamento ingresa en alquiler, se ocupa rápidamente: en menos de una semana ya está alquilado", graficó el martillero a El Diario Sur. Y detalló: "Al haber tanta gente desesperada o interesada en encontrar un lugar para ir a vivir, eso hace que suba el precio".






