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Ambientalistas protestaron en las escalinatas del Congreso contra la Ley de Glaciares

La protesta en las escalinatas del Congreso ocurre en la previa del tratamiento de la Ley de Glaciares en el Senado. Hay 12 detenidos.

Agentes de la Policía Federal detuvieron a 12 activistas en el Congreso que protestaban contra el proyecto de reforma a la Ley de Glaciares, que se tratará hoy en el Senado. Los manifestantes, de Greenpeace, saltaron la reja del Palacio Legislativo y se pronunciaron en la escalinata, sentados en inodoros, en rechazo al proyecto que el oficialismo quiere darle media sanción, en tanto que además arrestaron a un camarógrafo, que resultó herido.

La normativa vigente, sancionada en 2010, prohíbe las actividades extractivas en los glaciares y ambiente periglacial y las considera como reservas estratégicas de agua dulce.

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La reglamentación impulsada por el Gobierno tuvo en estas algunos cambios, en busca de acuerdos con la oposición, que incluyen la prohibición de actividades que impliquen daños al ambiente en términos de la Ley General del Ambiente 25.675, y la determinación de que las evaluaciones ambientales cumplan con la Ley del Régimen de Gestión Ambiental del Agua 25.688. Este último punto implica un monitoreo de la calidad y cantidad del caudal de agua que se vea afectado.

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Ley de Glaciares

Desde el Ejecutivo se apuesta a priorizar las actividades productivas (minera, hidrocarburífera) en Mendoza, San Juan, Catamarca, Jujuy y Salta, atraer y darles luz verde a proyectos mineros internacionales. Para eso abrirá la posibilidad de explotar recursos naturales en glaciares, siempre y cuando no se consideren hídricamente relevantes o que cumplen una función hídrica, algo que, según la ley vigente, está prohibido.

Si el proyecto se convierte en ley la relevancia hídrica pasarán a determinarla las provincias, a la que se les otorgaría mayor poder de decisión para analizar estudios de impacto ambiental y autorizar proyectos.

Por lo pronto, la organización ecologista Greenpeace ya se había manifestado a principios de mes contra la iniciativa, con un cartel de 50 metros de largo con el mensaje: “El agua es un derecho, no se negocia”.

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