A pesar de haber asegurado que serán los últimos en regresar a las aulas, las universidades nacionales ya tienen su protocolo definitivo post coronavirus. El mismo fue confeccionado por el Ministerio de Educación de la Nación, a través de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y el Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP).
Las universidades tienen protocolo para volver a las aulas
Establece la base sobre la cual cada provincia deberá trabajar para garantiza la salud en las universidades. Tapabocas e higiene personal, los ejes principales.
El protocolo en cuestión, presentado en las últimas horas, sienta las pautas y recomendaciones en las que se deberá basar cada provincia –incluyendo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- para elaborar los planes progresivos que garanticen el retorno de las actividades presenciales. Siempre deberán tener en cuenta la situación de cada jurisdicción en cuanto a la cuarentena y los contagios de coronavirus en pos de no poner en peligro a docentes, alumnos y personal no docentes.
El documento recopila pautas y lineamientos generales basados en los criterios sanitarios y de seguridad en el trabajo. También posee un protocolo para la organización institucional y pedagógica con tal de garantizar los aprendizajes. El mismo “constituye un piso mínimo de requerimientos para la apertura de instituciones educativas, a partir de los cuales cada jurisdicción podrá agregar criterios adicionales”, aseguraron desde el área de Educación.
No obstante, no hay fecha ni mes estimativo para la vuelta a las universidades en ningún punto del país, es más, hace ya algunas semanas el ministro de Educación, Nicolás Trotta adelantó que "el sector universitario va a ser el último en regresar" a la actividad por la alta circulación de los estudiantes y por estar más preparados para las clases virtuales.
Entre otros puntos, también plantean un sistema dual de clases a distancia alternadas con la asistencia presencial en las universidades, que deberán garantizar las condiciones edilicias básicas y la provisión de elementos de higiene para fomentar la prevención del coronavirus. Todos los alumnos deberán asistir con tapabocas y respetar la distancia de seguridad de, por lo menos, un metro y medio entre persona y persona.
Por otro lado, el protocolo impulsa el trabajo remoto para las actividades administrativas de las universidades, reduciendo al máximo la presencia en el lugar y, por ende, la movilidad de los empleados. También piden que las actividades de investigación que no hayan sido consideradas esenciales regresen de manera escalonada y que se evalúe la necesidad de realizar exámenes presenciales con las recomendaciones sanitarias.
“El compromiso del cuidado de la salud es nuestra prioridad. Creemos que la construcción del regreso a la presencialidad demanda de profundos consensos de toda la comunidad educativa. La decisión del regreso físico a las aulas será tomada por cada rector y rectora una vez que la situación epidemiológica de cada región así lo permita y se garanticen las condiciones sanitarias establecidas en los protocolos”, expresó el ministro de Educación.


