El regreso de las clases presenciales contrapuso dos realidades muy distintas dentro del ámbito educativo. Por un lado, la felicidad de millones de estudiantes que de a poco empiezan a reencontrarse con sus compañeros después de un año de virtualidad. Por el otro, la desesperación de los trabajadores escolares que todavía no pueden volver en la Provincia de Buenos Aires.
El drama de los kioscos escolares de Provincia: no hay protocolo y llevan un año sin trabajar
Mientras millones de estudiantes regresaron a las aulas, los kiosqueros y buffeteros todavía no entran en la nueva normalidad de las escuelas de Provincia.
Se sabe que la nueva normalidad en los colegios tiene varias restricciones. Clases más cortas, distanciamiento, grupos reducidos y eliminación de recreos son algunos de los puntos más sobresalientes. Todos los cambios que impuso el protocolo por coronavirus afectaron directamente a las personas que atienden los kioscos y buffetes dentro de las escuelas. Para la mayoría de ellos, la realidad no varió demasiado.
Los concesionarios de kioscos en la Provincia de Buenos Aires llevan varias semanas esperando la aprobación de un protocolo sanitario para poder volver a trabajar. La gran mayoría lleva 15 meses sin trabajar, ya que no abrieron en todo 2020 por la pandemia y no tienen habilitados sus comercios en esta nueva normalidad escolar. Es uno de los pocos rubros que todavía no pudo retomar sus tareas en tiempos de coronavirus.
Al no poder trabajar, no tuvieron ingresos en toda la pandemia y en muchos casos ni siquiera accedieron al Ingreso Familiar de Emergencia. La situación de muchas familias es desesperante. El contexto llevó a un grupo de kiosqueros a manifestarse en La Plata para exigir una respuesta ante la Subsecretaría de Educación bonaerese y amenazaron con un acampe en la Gobernación. La movilización más relevante tuvo lugar en Mar del Plata, donde los concesionarios se concentraron en la puerta del Consejo Escolar en nombre de toda la Provincia y vivieron momentos de tensión con la Policía.
“Somos 40.000 familias en la Provincia de Buenos Aires que no tenemos ingresos y tenemos empleados a los que les tenemos que pagar. No vemos un horizonte, nadie nos llamó de Provincia para decirnos cuándo podemos empezar a trabajar”, expresó con angustia Fernando Mendivil, uno de los kiosqueros que participó de la protesta en Mar del Plata.
Mientras algunas provincias ya aprobaron el trabajo de kiosqueros, en Buenos Aires todavía no hubo novedades: “Hay un protocolo viejo de 2020 que tiene 157 páginas y en un solo renglón dice ‘Kioscos y buffetes cerrados’. No está fundamentado por qué tiene que estar cerrado”.
Mendivil se quejó de que “están haciendo oídos sordos al reclamo”, mientras muchas familias no pueden sostenerse sin trabajar. “En 2020 se pudo cobrar el ATP para mantener las fuentes laborales, pero en lo que va de este año no tenemos ayuda de ningún lado. En una casa tenés un montón de gastos fijos que no los podemos mantener porque no tenemos un ingreso”, expresó.
En los próximos días, concesionarios de escuelas provinciales, municipales y privadas tienen previstas reuniones con una consejera escolar de La Plata, pero saben de antemano que la persona indicada para tratar este tema no es ella, porque el visto bueno debe bajar desde Provincia.
“El tema es llegar a Claudia Bracci (subsecretaria de Educación bonaerense), Agustina Vila (directora general de Cultura y Educación provincial) o al mismo gobernador, que tiene que cambiar el protocolo. La consejera va a patear la pelota para adelante, cuando ya el protocolo está recontra visto, lo hizo un licenciado en salud”, cuestionó Fernando en conversación con El Diario Sur.
Capital sí, Provincia no
Varios lugares dieron el visto bueno para que puedan trabajar los kioscos escolares. Entre ellos, las escuelas de Capital Federal. Sin embargo, en Provincia se mantiene la incertidumbre.
“Dieron el OK en Santiago del Estero, en Cuyo, en Santa Fe, en la Ciudad de Buenos Aires… Son como seis o siete provincias y Buenos Aires todavía no”, denunció Mendivil.


