Próspero Jérez nació en el año 1947 en la provincia de Tucumán, en la década del ´70 se vino a vivir a Buenos Aires y se asentó en la localidad de Guernica. A partir de ese momento comenzó a trabajar como empleado ferroviario y luego de la privatización, destinado a continuar con su vinculación con el Tren Roca, comenzó a vender golosinas en sus vagones.
"Gran postre Mantecol con vetas de chocolate. Marca, calidad y prestigio en golosinas" fue la frase que más pronunció "El Tucu", como también le decían, durante casi cinco décadas al vender el clásico postre de maní en el recorrido entre Glew y Constitución, que luego fue extendido hasta Alejandro Korn.
Cientos de pasajeros lo despidieron cálidamente en las redes sociales, que también se llenaron de palabras de apoyo para la familia del vendedor de 76 años. "Un gran trabajador, respetuoso y comprometido. Los vagones extrañarán tu voz, pero estarás siempre en el recuerdo de los que te conocimos. Besos al cielo", destacó una de las personas que lo recordaron en las publicaciones dedicadas a "Mantecol".
También otros vendedores y artistas callejeros que pueblan los vagones del Roca ponderaron la figura de Próspero, que dejó una huella imborrable entre sus cólegas. Uno de ellos fue Marcelo del Roca, cantante, que en diálogo con El Diario Sur describió a "El Tucu" como "una muy buena persona, un tipazo". "Siempre lo vamos a tener presente todos los que trabajamos acá", agregó.
Leé también: Hoy comienza la veda electoral por las elecciones presidenciales


