Nahuel "El Ablandador" Espíndola se consagró campeón argentino de peso ligero en Guernica
Con cinco caídas de su rival en seis rounds, Espíndola ganó por K.O. y obtuvo el título nacional ante su gente. De esta manera, prolongó su invicto.
El boxeador y carnicero oriundo de Presidente Perón fue claramente superior desde el inicio de la pelea: tuvo intensidad y conectó golpes más efectivos frente a Daneff, que sufrió cinco caídas. De esta manera, la definición llegó antes del límite previsto debido a que Espíndola se impuso por K.O. cuando todavía restaban cuatro asaltos para la finalización de la velada.
Tras la consagración, el campeón, quien tiene un invicto de doce peleas ganadas, analizó la estrategia que aplicó arriba del ring y explicó ante El Diario Sur cómo trabajó para lograr el resultado: "Vi que sentía las manos abajo, trabajamos mucho el recto al pecho y el gancho al hígado. Lo venimos trabajando mucho, yo sabía que esas manos iban a causar efectos".
También se refirió a lo que significó ganar en su ciudad natal y con su entorno presente: “Me pone muy contento que estén todos acá, la gente que más me aguanta. Vamos a seguir así para adelante, mejorando todo". Por último, habló sobre lo que viene en su carrera: “Ahora vamos a descansar un poco y si Dios quiere vamos a ir a hacer un campamento lejos. Van a venir muchas cosas lindas, grandes cosas para nosotros”.
Gran marco de público en Guernica
El evento se desarrolló con normalidad y sin inconvenientes en el Club Social, Cultural y Deportivo Guernica, donde se montó el escenario para la pelea estelar por el título argentino. Allí, hubo un importante marco de espectadores que acompañó la velada y asistió para ver el combate principal. Entre los presentes estuvo Patricio “Pato” Sardelli, cantante de Airbag, quien siguió la consagración desde primera fila.
Su vida como boxeador y carnicero
Además de su carrera deportiva, el vecino de Guernica trabaja como carnicero junto a su padre en un local ubicado en la intersección de las calles Miguel Cané y Buenos Aires, en la localidad de Glew. “Me levanto temprano, seis y media o siete de la mañana, salimos a entrenar y a las diez entro a trabajar hasta las dos o tres de la tarde. A la tarde vuelvo a entrenar y así todos los días”, había explicado anteriormente a El Diario Sur sobre su rutina diaria.
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