Las guarderías infantiles de San Vicente fueron habilitadas para volver a abrir desde esta semana por el Municipio y al menos una de ellas ya está trabajando. Es el regreso a la actividad de estas entidades que permanecieron cerradas desde el comienzo de la cuarentena y que constituyen uno de los sectores más golpeados por la crisis de la pandemia.
San Vicente: volvieron a funcionar guarderías infantiles
La guardería Chiquimundo de San Vicente es una de las que ya abrió. Tienen protocolos de bioseguridad y "burbujas" sanitarias.
La habilitación de las guarderías llega con un estricto protocolo de bioseguridad que incluye la conformación de “burbujas sanitarias” para evitar contagios de coronavirus. La actividad depende del Municipio, a diferencia de los jardines de infantes y escuelas, cuya vuelta debe ser aprobada por el gobierno provincial.
Uno de los establecimientos que volvió a funcionar este lunes es Chiquimundo, ubicado en la calle Roca al 100, en San Vicente. Según informaron sus autoridades a El Diario Sur, están trabajando con un total de nueve niños menores de tres años, divididos en el turno mañana y el turno tarde. Antes de la pandemia tenían 54 inscriptos y el año pasado lo cerraron con 73, por lo que el regreso es “a cuentagotas”.
“Las docentes están con barbijo permanente. Si bien no pueden mantener distancia de los nenes, sí lo podemos hacer entre los grandes. Y lo principal es que los grupos no se mezclan”, contó ante El Diario Sur la directora de Chiquimundo, Nadia Francovich. Y agregó que el sistema de “burbujas” permite que, en caso de detectarse un caso de coronavirus entre los niños o sus padres, solo tenga que permanecer aislado el grupo en cuestión, y no todos los asistentes.
El protocolo aprobado por el Municipio también incluye tomas de temperatura, desinfecciones constantes y firmas de declaraciones juradas para los padres de los niños. Hay actividades tanto en el interior como al aire libre.
“En el primer día se notó mucho la necesidad que tenían los chicos de sociabilizar, de jugar, de estar con otros nenes. Y a los padres les vino re bien porque necesitan volver a trabajar”, sostuvo Francovich. También sumó que, debido a la edad de los niños, no pudieron mantener conexión remota durante los meses de cuarentena estricta.
En tanto, las Unidades de Desarrollo Infantil, que también cumplen la función de guarderías y dependen del Municipio, todavía no volvieron a tener actividades presenciales, según confirmaron a El Diario Sur desde el área de Desarrollo Social. Desde esos puntos sí se hacen entregas de módulos alimentarios de forma periódica para las familias que los solicitan.


