“El daño de años en San Vicente aún me apaga la libertad”. Un vecino de San Vicente tituló con esa frase una publicación de redes sociales en la que recordó el bullying que sufrió en su infancia y adolescencia por ser gay. Fue este lunes 28 de junio, en el marco del Día Internacional del Orgullo LGTB+. El posteo tuvo una amplia repercusión y generó elogios por su valentía para visibilizar la discriminación y el acoso que sufre la comunidad LGTB+.
La historia de un joven gay de San Vicente que sufrió bullying: "Aún me apaga la libertad"
Federico Fontán tiene 28 años y es vecino de San Vicente. Contó en redes el hostigamiento que sufrió en la secundaria en el marco del Día del Orgullo LGTB+.
El autor del texto es el bailarín Federico Fontán, de 28 años, quien trabaja como profesor de danza en una academia local. Entre los episodios que relata, figura el hostigamiento de sus compañeros de curso en el Instituto San José de San Vicente y de vecinos de su barrio, además de situaciones de discriminación en las calles de la ciudad.
“Mi problema siempre fueron las calles de San Vicente. Aunque algunas cosas mejoran, a mí me sigue dando mucho trabajo. El miedo de aquellos años persiste aunque ya no sea igual. Mi mayor militancia es ser”, sostiene sobre el final de su publicación.
En diálogo con El Diario Sur, Federico contó que la idea de escribir el texto surgió cuando vio la intervención urbana que realizó el Municipio en un paso peatonal, que quedó pintado con los colores de la bandera del Orgullo LGTB+.
“Me vino a la cabeza qué importante hubiera sido un día salir de la escuela y encontrarme con eso y saber que hay gente que me podía ayudar. Me vino a la mente todo lo que pasé y lo escribí. No es algo lindo para mí, pero siento que aporta. En mis años no se hablaba del tema y ahora es más visible, es importante contar de dónde viene esto”, dijo Federico.
El llamado de atención de una maestra por estar de la mano con un compañero en un recreo. Insultos violentos en la calle y en el aula. Acoso en redes sociales. Y hasta llamados y ataques verbales contra su familia. Algunas de estas son las situaciones por las que tuvo que atravesar Federico y que llevaron a que, en un punto de su adolescencia, tuviera “pánico a la calle”, según describió.
“En mi barrio había unos pibes que siempre me gritaban cosas, y cuando estaba acompañado por alguien me daba mucha vergüenza. Yo el bullying me lo bancaba solo, pero lo peor para mí era la vergüenza cuando eso llegaba a mi casa. Por suerte mi familia siempre me dio mucha contención y apoyo incondicional”, reflexionó.
En la actualidad, el joven vive en San Vicente junto a su novio. “Esas cosas me marcaron y algún resabio de ese miedo me queda. No puedo andar de la mano con él por la calle, no me siento preparado para sentir esas miradas que ya conozco”, apuntó.
Federico también dio un mensaje para jóvenes o adolescentes que puedan estar pasando por situaciones similares a las que él atravesó. “Es muy importante saber lo que uno vale y encontrar representación, por un grupo, saber que no estás solo, que no sos el único. Cuando yo era chico no existían agrupaciones, pero hay gente que milita la diversidad en San Vicente. Si hubieran existido, me hubiera refugiado ahí”, manifestó.




