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El bombero de San Vicente que cumplió el sueño de casarse con su traje de gala

Danielo Freitas dio el sí a los 49 años con el protocolo que establecen los bomberos. "Fue algo mágico tener la guardia de honor de mis compañeros", contó.

“Fue como estar adentro de un cuento mágico”. Así describió su boda el vecino de San Vicente Danielo Freitas, que lució el último sábado en el altar de la Parroquia su traje de gala de bombero voluntario, y cumplió así su sueño de casarse junto a Rosa, su compañera de los últimos años.

Se casó con el traje de bombero en San Vicente

Los dos novios tienen 49 años y son vecinos de San Vicente. Danielo es comerciante (está al frente de la imprenta Jelu Gráfica) y bombero desde 2008. “Y ella es voluntaria en la Pastoral de la Salud, así que compartimos esa vocación de servicio por ayudar a los demás”, relató él. Y agregó: “Yo estaba en un período de tormentas y de oscuridad y apareció esta gran mujer, que me quiere, me cuida y me hace feliz. Yo ya tengo dos hijos y voy por la segunda vuelta, y creo que las cosas se hacen en vida y que tenemos que disfrutar”.

Al milagro del amor, Danielo le sumó el orgullo extra de dar el sí enfundado en las ropas que más le gustan: su traje de gala de bombero voluntario. El jefe del cuartel, Ariel Bondoni, hizo la lectura del Evangelio, y el servicio de la boda estuvo a cargo del padre Federico Piserchia, que es Capellán de los bomberos voluntarios y recientemente se incorporó al Cuerpo Activo. Como frutilla del postre, una guardia de honor de bomberos escoltó a los recién casados a la salida de la Iglesia, según marca el protocolo de la Institución.

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Daniel es bombero de San Vicente y cumplió su sueño de casarse por iglesia con su traje de gala.

Daniel es bombero de San Vicente y cumplió su sueño de casarse por iglesia con su traje de gala.

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“Era mi sueño casarme así. Fue algo mágico e inexplicable tener la guardia de honor de mis compañeros. Yo amo esta institución. No estoy en Bomberos ni por la jubilación ni por la obra social ni por nada que no sea la vocación. Hice todo lo posible por no llorar mucho pero por momentos me ganaba la emoción”, remarcó Danielo, que es nacido en el Uruguay y vive en San Vicente desde 2005. Después de la ceremonia, llegó la hora de tirar la casa por la ventana en la fiesta, también con muchas presencias de sus compañeros del cuartel.

“Por suerte no sonó la sirena”, dijo Danielo entre risas. Y, más en serio, ilustró los sacrificios de la vida de bombero: “Me ha pasado de ir con ella en el auto y dejarla ahí nomás en la calle porque sonó la sirena. Mis hijos han pasado una noche de Año Nuevo en el cuartel, se quedaron hasta las cinco de la mañana porque había servicios que cubrir. Por eso lo nuestro es sacrificio, valor y abnegación, y el apoyo de la familia es fundamental”.

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