El Hospital Ramón Carrillo de San Vicente finalizó la obra de conexión a la red de agua corriente, una intervención financiada con fondos recaudados por la Cooperadora del hospital y un subsidio municipal. Los trabajos permitieron dejar atrás el uso de agua de pozo. “Queremos agradecer a la comunidad que confía, cree en nosotros y que siempre está aportando”, aseguró Susana Gambazza, vicepresidenta de la Cooperadora en diálogo con El Diario Sur.
El Hospital Ramón Carrillo de San Vicente fue conectado a la red de agua corriente
Gracias a lo recaudado por la Cooperadora del hospital de San Vicente se pudo realizar la instalación de agua corriente en la institución.
Gambazza explicó que la obra fue priorizada tras una consulta con la Dirección del hospital. “Es una obra muy importante porque el hospital no tenía agua corriente, tenía agua de pozo. Dentro de las cosas importantes que se necesitaban, la directora nos dijo que era hacer la instalación del agua corriente”, señaló. Según detalló: “Es una obra muy grande, se compraron muchos materiales y mano de obra, y nos salió 40 millones de pesos”, indicó.
Leer más:
Echaron a un policía de Cañuelas por festejar en Navidad con tiros
Los trabajos que abarcaron la nueva obra del hospital de San Vicente
Los trabajos abarcaron distintas etapas y áreas. Entre las tareas realizadas se incluyeron el mantenimiento interior y la limpieza exterior del tanque y la cisterna; el cierre de un orificio de salida de agua existente; revoques, reparación del solado perimetral y pintura exterior; y la construcción de gabinetes para tableros eléctricos.
Además, se ejecutaron trabajos eléctricos como zanjeo para el tendido subterráneo, instalación eléctrica, armado del tablero general, alimentación de la línea general y del tablero de bomba, y el retiro del tablero y cableado existentes. En paralelo, se realizó la extracción del termotanque anterior y la instalación de uno nuevo, la disposición y montaje de bombas, el zanjeo y retiro de cañerías antiguas y el tendido de cañerías nuevas.
Susana aclaró que “fue una obra civil, eléctrica, un tablero eléctrico muy complejo y la cisterna”. En cuanto a los plazos, indicó que los trabajos se extendieron por menos de un mes, entre fines de noviembre y principios de diciembre, y se desarrollaron de manera continua. Respecto del financiamiento, explicó que la obra se realizó con fondos provenientes de la cena solidaria de la Cooperadora, dinero recaudado en rifas y un subsidio municipal.
La vicepresidenta remarcó el impacto concreto de la obra en el funcionamiento del hospital. “El agua de pozo no es buena. Ahora se puso en valor la cisterna y viene el agua pura del agua corriente, que se supone que es más saludable. Ahora el agua se puede usar para tomar, antes no se podía”, explicó.
Finalmente, destacó el rol de la comunidad en la concreción del proyecto. “Solamente agradecer a la comunidad que confía y cree en nosotros y que siempre está aportando, ya sea con las rifas, con la cuota social o con los bonos, porque todo esto se hace gracias a la comunidad”, expresó, y agregó que la Cooperadora, a cargo de Felisa "Monona" Poncetta, está “sumamente agradecida con la gente de San Vicente”.

