Una familia oriunda de San Vicente vivió la final del Mundial desde Mallorca, España, donde siguió el partido junto a otros argentinos. “Fue durísima. Hubo mucha sensación de que algo estaba pasando, de que no podía ser", contó a El Diario Sur Fátima Ávalos, quien vive en la isla junto a su marido e hijos.
El sufrimiento de dos mellizos de San Vicente con la final desde España: "Nos bajoneamos"
Una familia de San Vicente contó cómo se vivió la final del Mundial y la diferencia entre los festejos de cada país.
La sanvicentina relató que durante el encuentro alternaron el aliento con largos silencios. "Pero cuando terminó el partido algunos de los nenes se largaron a llorar, no se lo esperaban", recordó. Aunque había pensado salir a festejar sin importar el resultado, finalmente no pasó: "Me inundó una sensación rara, como que me bajoné y me volví a mi casa y escuchaba algún que otro bocinazo. La verdad que no hubo un gran festejo acá".
Fátima y Pablo Ávalos son mellizos de 36 años que se criaron en San Vicente y viven en España hace más de 10. A pesar de la distancia durante el Mundial no perdieron las costumbres argentinas: mantuvieron las cábalas, organizaron asados y festejaron cada victoria de la Selección, cada uno con su grupo de amigos.
Pablo explicó que, por cuestiones laborales, recién pudo empezar a seguir el Mundial desde el tercer partido de Argentina, pero desde entonces no se perdió ninguno: "Organizamos una sede con un amigo. Lo miramos siempre en su casa: doble pantalla, una adentro, otra afuera, pantalla gigante, asado para todo el mundo. La gente que asumió el compromiso de venir al grupo al principio son los que se quedaron. Nadie nuevo se admitió por cábala", contó.
La pasión por el fútbol y el partido con Inglaterra
Aunque aclaró que él no se considera un fanático del fútbol, sus amigos argentinos terminaron contagiándolo: "Mis amigos son muy fanáticos. Hay gente de la tribuna, de distintas barras, distintos clubes. Ellos lo vivieron volviéndose locos", relató.
También aseguró que el encuentro que más los movilizó fue la semifinal: "Fue muy importante y significativo para todos ganarle a los ingleses. Lo sentimos todos. Ese fue el partido más importante que hubo en la Copa. Fue algo completamente diferente", expresó.
Los festejos en España
Junto a su marido Gastón y sus hijos, Fátima explicó que durante el Mundial fueron cambiando de lugar para ver los partidos "porque estamos trabajando un montón. Hubo partidos a las tres y cuatro de la mañana, pero todos los partidos hubo asado. Esa fue nuestra cábala", contó.
Destacaron una gran diferencia entre los países: "La manera en la que festejan los argentinos y la pasión con la que lo vivimos no tiene comparación. Acá la gente sale a festejar, pero si al otro día tiene que trabajar, se va a dormir. En Argentina no. El argentino lo deja todo y aunque tenga que ir con los ojos pegados a trabajar, nunca deja de festejar ni de juntarse con la familia", explicaron.
La pasión también se transmite a las nuevas generaciones criadas en España. Los hijos del matrimonio junto a los de otros argentinos amigos, Taiel, Aucan, Luan, Pocho y Milo no dudaron cuando les preguntaron por quién alentaban: "Argentina de corazón". Además, bromearon sobre los españoles: "Tienen que aprender a ser hinchas", y se pusieron a cantar: “Yo soy hincha de la Selección, aliento con el corazón…”. Antes de despedirse dejaron un mensaje de aliento: "Argentina, te quiero".
Finalmente, Fátima explicó que el Mundial y la Selección los moviliza: "Nos toca mucho porque estamos lejos y nos recuerda a la familia, a la casa, a la unión, a la gente, al pueblo. Nos despierta algo adentro que es inexplicable", sostuvo.
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