Con el verano, algunos negocios entran en auge. Los vendedores de helado, los cantantes de reggae y los pileteros no pueden darse el lujo de descansar en plena temporada. Y en la misma situación están quienes se dedican a la belleza del cuerpo, en particular a la depilación.
La estética y la depilación tienen su auge de verano
Depilación con más frecuencia, tratamientos en los pies, lucha contra la celulitis. En el verano se expone más el cuerpo y entra en auge el negocio de la belleza.
Norma Sánchez es una vecina de San Vicente que hace 33 años tiene su centro de estética, Énfasis. Allí trabaja en depilación, belleza de manos y pies, podología, tratamientos de piel, masajes y nutrición.
"En verano trabajamos el triple, explica Norma, de 63 años. "En invierno las chicas se depilan una vez al mes o algunas ni se depilan, porque el pelo no crece tanto. Ahora lo hacen cada 15 días, afirma.
Tamara Ruiz, una colega de 28 años que trabaja por su cuenta, agrega que, en su caso, el método predilecto de sus clientas es la depilación con cera tradicional, aunque también utiliza cera descartable, al igual que Norma.
Tamara, que trabaja sólo con mujeres, recibe pedidos de depilación en zonas que años atrás eran consideradas heterodoxas, como el rostro completo y los brazos. "Las cejas antes eran finitas pero ahora se usan anchas. Se perfilan desde abajo para que estén prolijas. La idea es mantener la forma original de cada una. Lo que es un pecado es el vello en el entrecejo, explica.
Otro de los ejes en el que el trabajo aumenta es en la belleza de pies, que gracias a las sandalias empiezan a ver la luz a partir de la primavera. Entonces algunas chicas quieren sus uñas pintadas. "También se tratan otros problemas, como los hongos, que están todo el año pero en el verano preocupan más, comenta Norma.
Los tratamientos en la piel tienen su auge estival. Norma trabaja tanto en las clásicas limpiezas de cutis, como en las arrugas, con aparatos que estiran. La celulitis es otra de las situaciones que algunas chicas pretenden resolver. "Lo tratamos con masajes y radiofrecuencia. Es muy común en las adolescentes, agrega.
En cuanto al rol de los hombres en un mundillo que años atrás era excluyente para mujeres, en San Vicente todavía se siente una suerte de discriminación. Tamara directamente no los depila, porque dice que se siente "incómoda. Norma sí, pero no llega a las partes íntimas. "Para mí ese es el límite, justifica.

