Por Manuel Nieto
Editorial: Escenas de una economía en crisis
Por Manuel Nieto. La difícil situación económica que atraviesa el país se puede palpar en escenas diarias que se ven en nuestra región de la Zona Sur del Conurbano Bonaerense.
La difícil situación económica que atraviesa el país se puede palpar en escenas diarias que se ven en nuestra región de la Zona Sur del Conurbano Bonaerense. Estos fragmentos forman algo que no se parece mucho a una película de Hollywood, con su estructura clásica de introducción, nudo y desenlace feliz; más bien estamos ante un autor experimental, retorcido, con debilidad por lo bizarro. En el medio, claro, los millones que se esfuerzan porque sus ahorros no se devalúen, por llegar a fin de mes, o por conseguir un plan social que les garantice su sustento alimentario.
A partir de la salida de Martín Guzmán del Ministerio de Economía, hace ya dos semanas, el dólar blue aumentó su cotización en 57 pesos, un 23,9%. El último viernes cerró arriba de los 290 pesos, al borde de los 300. Con este panorama, según cuentan operadores del mercado financiero que tienen clientes en la región, la oferta y la demanda están disparadas.
Por un lado, están los compradores de dólares, que buscan que sus ahorros no se devalúen. En muchos casos, asalariados que apuntan a proteger el oxígeno extra que recibieron al cobrar el aguinaldo a fin de junio. Por otro lado, también aseguran en el mercado informal, se incrementó la oferta de dólares. Esto se da a partir de comerciantes o vecinos que quieren cerrar negocios y congelar precios en pesos, entonces venden sus dólares para hacer los pagos lo antes posible y cubrirse ante futuros aumentos. Especialmente en el rubro de la construcción.
La situación es variopinta, pero la tendencia de las últimas dos semanas pareciera ser la de un recalentamiento del consumo por parte de quienes ven como inminentes los aumentos de precios y buscan sacarse de encima sus pesos y cambiarlos por bienes durables o incluso otros más banales como una botella de whisky o un perfume importado, que hasta la semana pasada se podían sacar en cuotas sin interés en los free shop.
Otras imágenes de este filme nacional y conurbano. Como contó El Diario Sur, en las calles comerciales de la región (Alem en Monte Grande, Laprida en Lomas, Sarmiento en San Vicente) abundan los carteles de búsqueda de empleados para los locales. Los dueños de los negocios tienen poco éxito para conseguir vendedores. La explicación se da porque mayormente ofrecen sueldos que están apenas por arriba de lo que se percibe vía planes sociales. Los comerciantes explican que sus márgenes no les permiten pagar más; ni hablar de cumplir con la paritaria del Sindicato de Empleados de Comercio, que dejó el básico por encima de los 100 mil pesos.
En Ingeniero Budge, una de las localidades más humildes de Lomas de Zamora, sorprendió la iniciativa de comerciantes que lanzaron su propia tarjeta de descuentos en el barrio. Se trató de una estrategia espontánea para hacer frente a la crisis que llamó la atención incluso de los medios nacionales.
Mientras tanto, se agudizan las protestas de organizaciones populares en reclamo por aumentos en las percepciones de los programas sociales. Aunque indudablemente hay motivaciones de intereses políticos y dirigenciales detrás de las masivas movilizaciones, también es evidente que estos sectores, los más vulnerables, tienen necesidades insatisfechas con el salario social complementario, de 22 mil pesos.
La película de la economía argentina, con sus “tres empanadas” y la generación constante de memes, por momentos parece una comedia. “Todo en Argentina es una joda”, dice el gurú del Bitcoin Carlos Maslatón. Pero no tiene razón: este momento es una tragedia. Hay que ver si en algún momento aparece un final feliz, al estilo de Hollywood.


