A los 17 años, Alejandro Parfeñuk llegó a Buenos Aires desde su Chaco natal en busca de una mejor vida. Desde joven supo rebuscárselas para poder trabajar y que nunca le falte nada a su familia. Hoy, a poco de cumplir los 71, recorre las calles con su carro de verduras como vendedor ambulante en Rafael Calzada.
Alejandro, el vendedor ambulante más reconocido de Brown: "El trabajo es lo más grande que hay"
Tiene 70 años y todos los días recorre Rafael Calzada con su carro, en el que vende verduras. Reconoce el cariño de los vecinos y la importancia del trabajo.
Vecino de la región desde hace 50 años, comenzó siendo albañil, y tras retirarse por su edad decidió cambiar de rubro. Sin embargo, la crisis del 2001 lo obligó a cambiar nuevamente.
“Cuando se paró todo dije qué hago, algo hay que hacer y salí a la calle”, contó a El Diario Sur. Durante más de 10 años se dedicó a recorrer su barrio con un carro para vender lo que fuera necesario, lo que hizo que se convierta en un personaje muy conocido y querido por todos.
Para Alejandro, es un “orgullo” que los vecinos –tanto grandes como chicos- lo reconozcan. “Te compren o no, te saludan todos. En la calle cuando voy a comprar unas cuadras, todos me preguntan dónde está el carro, y tardo una hora en volver porque me quedo charlando con todos. La gente de acá es lo mejor que hay”, expresó con felicidad.
“Siempre lo mejor es andar bien con todos. Por suerte acá la gente es muy bondadosa, no amiguera de estar en la casa, sino de conocerse y sabes quién es el otro”
Pese a su edad y la pandemia, Alejandro decidió retomar este año su actividad recorriendo las calles como verdulero ambulante. Por día camina unas 100 cuadras, aunque aseguró que lo hace no solo por una cuestión económica, sino también por su salud mental porque se siente “bien y aliviado”.
“Tenía que hacer algo porque el encierro me mataba”, explicó, aunque se cuida para evitar contagiarse del virus utilizando barbijo, mascarilla y alcohol cada vez que atiende a una persona. “La gente se cuida y yo me cuido, esa es la base principal. El encierro mata, pero tampoco vas a salir a la calle para matarte ahí”, aseguró.
“Vivimos en una zona muy linda, muy tranquila. Yo he trabajado con el carrito por 10 años hasta las 10 de la noche sin problema”
Alejandro se convirtió en un ejemplo de esfuerzo para todos los que lo conocen, y sostiene que el trabajo “es lo más grande que hay”. “Es la base principal de cualquier persona. Aunque nos digan a los de abajo que somos pobre y vagos, eso no es cierto”, señaló.
Hoy, en el Día del Trabajador, salió a recorrer las calles como todos los días para hacer lo que le gusta. “No es tanto por el dinero, es más el vivir tranquilo, estar cómodo. Ya tuve mis días en que lo pasaba a full, ahora la paso tranquilo”, dijo.


