Luz tiene 18 años, es de Temperley, y comenzó a practicar a los 16 años como tatuadora cuando recibió su primera máquina. “Fue muy loco, porque me había llegado la máquina hacía una semana y, de emocionada, me hice mi primer tatuaje. Era la primera vez que agarraba una máquina real, y ahí empecé a agarrarle el gusto”, comentó.
La joven de Temperley de 18 años que ya trabaja como tatuadora
Se trata de Luz Molina, de 18 años, vecina de Temperley. “Desde mi perspectiva, ser joven no significa no saber, significa que estás aprendiendo”, dice.
Luz tiene un objetivo definido, abrir su propio local de tatuajes. “Me encantaría tener mi propio local. De hecho, planeo terminar el colegio y ponerme a trabajar de lo que sea para conseguir mi negocio. Esa es mi meta”, aseguró.
Hoy desarrolla este trabajo desde un estudio montado en su casa, en Temperley: “Mi estudio de tatuajes lo tengo en mi casa, aunque fue muy difícil encontrar un lugar donde sentirme bien, porque obviamente no es lo mismo tatuar en tu casa que en un local”.
“Yo creo que lo más difícil de ser joven en este rubro es que no tenés la experiencia de una persona más grande. Siempre vas a ser prejuzgado, porque al ser chico la gente piensa que no sabés o directamente no te da la oportunidad de crecer”, reflexionó.
Los inicios de la tatuadora de Temperley
A los 16 años, mientras cursaba en la Escuela Secundaria N° 40 de Almirante Brown, comenzó a tatuar a sus propios compañeros de colegio. El primero fue su novio, a quien le hizo una caricatura de Snoopy. Entre nervios y errores, asegura que fue ganando experiencia y encontró en el tatuaje una forma de trabajo independiente. “Yo era muy introvertida, y me costó demasiado encontrarme con mis compañeros. Cuando empecé a ser un poco más sociable, pude practicar con ellos”, recordó Luz.
Luz recuerda que en el colegio tenía que recrear obras, como por ejemplo de Van Gogh. Pero asegura que siempre quería ponerle su estilo, darle su propio toque. “Me parecía aburrido copiar, así que por ese lado creo que mis profesores me odiaron un poco”, explica Luz en comunicación con El Diario Sur.
“Cuando te empezás a frustrar, todo te sale mal. Por suerte siempre tuve el apoyo de mi novio y de mi familia, y les cayó bastante bien que yo haya encontrado un rubro donde pueda ser mi propia jefa”, comentó Luz que actualmente cursa el último año en la Escuela Secundaria N° 40 de Almirante Brown.
Heladerías a 2x1 en Almirante Brown
Los sueños y el futuro
Además, compartió un mensaje para quienes atraviesan un camino parecido al suyo: “Lo que le diría a cualquier persona, sea de mi edad o no, es que siempre sigan sus sueños. Yo misma experimenté lo que es sufrir, sentir que todo va muy lento o que quizás no le estás metiendo el esfuerzo que deberías. Pero si algo es para vos, lo vas a conseguir”.
“Solamente hay que tener un poco de disciplina y mucho amor en lo que haces. Nunca dejes lo que haces por frustración o por sentir que no te está saliendo como querés. Es más fácil combatir la frustración que vivir arrepentido de no haber hecho eso que querías”, reflexionó.

