Cierto es qué hay algunos conceptos como elde la obediencia y el de la autoridad tendieron a perder valor en la relaciónadultos/jóvenes, jefes/empleados o padres/hijos. Obediencia perdió de la manode la libertad y la autonomía. Autoridad de la mano del falso concepto que laiguala con autoritarismo. Hoy se valora la rebeldía como objeto de imagen positiva y laprioridad es la felicidad propia antes que el sacrificio que los mayores hacíanpor sus hijos. Pareciera que nadie quiere ser adulto, porque ser adultosignifica "quedarse afuera".
Narodowski señala que en las últimas décadas laspersonas pasaron a descreer de las características fundantes de lavieja adultez. "El concepto de la ternura por la niñez tiene alrededor detrescientos años. Antes de eso, los niños eran tratados como adultos:compartían las fiestas, dormían en lugares iguales a los de sus padres y, unavez que tenían la suficiente fuerza, iban a trabajar al campo, en el caso delos hombres o a realizar las tareas domésticas, en el de las mujeres. Tambiénrecordó que en esos tiempos los padres sacrificaban sin más a sus hijos a la horade ofrecer sacrificios a sus dioses...
Atrás quedó la sociedad que se regía por elconsejo de los adultos y los ancianos. Atrás quedó el peso de "la voz dela experiencia" como un valor legitimado. La evolución de la tecnología yla velocidad con la que se dieron estos cambios hicieron que el adulto caiga enla obsolescencia, siendo los jóvenes los que tienen más y mejores herramientaspara solucionar los problemas cotidianos.
En consecuencia, se da una sociedad"chata" o "aplanada", en la que nadie quiere crecer. Losjóvenes quieren seguir siendo jóvenes y los adultos luchan por parecérseles lomás posible. No nos llaman la atención mamás que usan (o pretenden usar) lamisma ropa que sus hijas, o padres que escuchan la misma música que sus hijos. Para graficar sus dichos, Narodowski sostuvoque la estadística demuestra que el cosmético más vendido del mundo son lascremas antiage, que traducidoliteralmente sería: antiedad. Nadie quiere mostrar sus arrugas, ni sus canas,por temor a ser dejado de lado "por viejo".
La sociedad está en una evolución tal que elfuturo es pura incertidumbre.
Para completar esta reflexión comparto losresultados preliminares de una investigación que motoriza un equipomultidisciplinario de psicopedagogos y psiquiatras, que investigan a través dela comparación de dibujos que les piden a niños de entre 8 y 10 años con unamisma consigna: "dibujá tu familia en un momento del día que voselijas". Mientras que hace 10 años eran mayoría los dibujos de familiascompartiendo cumpleaños, vacaciones o simplemente almuerzos o cenas;actualmente aparecen dibujos en los que cada integrante está solo o realizandouna actividad individual. Describen incluso varios casos en los que los chicosllegan a dividir la página en "ventanas" para dibujar allí a cadaintegrante por separado.
Ambas investigaciones representan un llamadode atención y a la vez una oportunidad. Oportunidad para que grandes y chicosnos asumamos como tales por una lado y para que volvamos a encontrarnos porotro.
Buena semana.






