Con el inicio de cada ciclo lectivo escolar empieza formalmente el año.
Nosotros (también) somos demasiado pobres para no invertir en educación
Con la llegada del mes de marzo, reaparecen los conflictos de cada año: las paritarias docentes. Qué pasará en Argentina y qué en el mundo con otros temas resonantes.
La organización familiar retoma horarios y rutina, la actividad educativa vuelve a poner en acción a distintos sectores de la producción y la economía y el tránsito se vuelve más complejo (¿e insoportable?) a determinadas horas.
Sin embargo, como casi todos los febrero / marzo peligra el inicio de clases en distintas jurisdicciones del país: precisamente hay 8 provincias en las que los sindicatos docentes así lo advirtieron. El caso más resonante, por extensión, cantidad de alumnos, escuelas y docentes será siempre el de la provincia de Buenos Aires; pero atención: en 2017 hubieron solo 35 días de clase (no consecutivos) como consecuencia de conflictos gremiales en Santa Cruz. En febrero de 2018 más de 60.000 alumnos que estudian en esa provincia no terminaron el ciclo lectivo 2017. Es bueno recordar a Gandhi, cuando analizaba la India y sostenía: somos tan pobres que no podemos darnos el lujo de no invertir en educación". La situación educativa argentina necesita hoy de nuevas ideas. No es cierto que sólo con más plata se solucionen los problemas existentes. Tampoco es cierto que la educación por sí sola sea el factor que genere más desarrollo nacional. Es necesario asumir la complejidad de la realidad y ofrecer respuestas que superen la discusión de porcentajes de aumento. Solo así podremos pensar en un futuro mejor. El sistema educativo tiene hoy a su cargo la formación del presidente de la Nación de 2060, y de todo su gabinete de ministros. Lo que bastardeemos o ninguneemos hoy, los vamos a sufrir nosotros, nuestros hijos o nietos más adelante.
Analizando las noticias salientes de la semana quiero recuperar tres de las que tengo opinión formada para compartir.
La primera es sobre la intención del presidente Trump de armar y capacitar para su uso (el de armas) a los maestros de escuelas primarias y secundarias de todos los estados americanos. Esto viene a cuento luego de que Nikolas Cruz matara a 14 estudiantes y 3 profesores de la secundaria Marjory Stoneman Douglas, de donde había sido expulsado por faltas disciplinarias. Esta propuesta, que nuestra sociedad considera casi unánimemente un disparate, logró los primeros consensos entre los norteamericanos. Cabe aclarar que el 76% de los hogares tienen posesión legal de armas en los Estados Unidos, que para comprar un arma semiautomática en un supermercado basta con tener 18 años (y el dinero que cueste) y que el negocio de las armerías significan 1400M de dólares anuales. También cabe aclarar que en lo que va de 2018 se denunciaron 290 ataques armados en aquel país... Una vez escribí: todos contra todos, perdemos todos, nunca tan oportuno para recuperarlo.
Hace unas semanas escribí en esta misma página sobre la situación encontrada que se planteaba entre la gira del presidente buscando inversiones (Rusia y Davos) y las previsiones (que había) del gasto de los argentinos en el exterior durante las vacaciones de enero. Lamentablemente aquel análisis político / económico no sólo se cumplió, se superó: USD 1.567 millones salieron del país por turismo durante el mes pasado según cifras oficiales del Banco Central. Los principales rubros de esos gastos incluyen ropa, electrodomésticos, pasajes y hoteles. Los más de 1500 millones de dólares significan un récord (10% más que el año pasado) y nos muestran contradictorios: mientras pedimos por inversión y plata fresca para nuestra economía, reeditamos una especie de deme dos tan argentino como vergonzante.
En la pulseada Gobierno nacional / Moyano, cada uno mostró sus cartas. La multitudinaria marcha que paralizó el centro porteño el miércoles pasado desnudó la estrategia del gobierno nacional. Para explicar la marcha y no debatir sobre el número de asistentes, el gobierno cerró filas y acató la indicación de Durán Barba: hoy es un día del pasado decían en la previa, y esta es una foto del pasado al día siguiente. Pasado versus nosotros que somos presente y futuro, ordenó el ecuatoriano. Es por eso que el gobierno se preocupó por individualizar (con pelos y señales) a cada uno de los dirigentes que se subieron al escenario camionero y lamentaron la ausencia de Cristina Kirchner. A propósito de esto, al concluir el acto, un periodista la preguntó a Moyano si tomaría un café con la ex presidente. Como no, siempre que lo pague ella..., contestó. Mientras que discuten quien se tiene que hacer cargo de pagar las cuentas, todos parecen jugar el juego que más le conviene al gobierno nacional que, sin embargo, no oculta preocupación por la caída de la imagen de Macri desde mediados de diciembre para acá.
Buena semana.

