Como es habitual el 1ero. de marzo tuvieron lugar las aperturas de sesiones legislativas en el Congreso de la Nación y en los principales distritos del país.
Marzo empezó con un presidente "entusiasmado"
La apertura de sesiones ordinarias marca, en muchos aspectos, el inicio del año. Un análisis sobre lo que dejaron los diferentes discursos.
El presidente Macri le habló a la Asamblea legislativa por cadena nacional durante 40 minutos en los que repitió la palabra entusiasmado en 10 oportunidades. Mientras que, primera vez desde que es presidente, no mencionó el término "herencia" entre las 4424 palabras que utilizó. Esto marca un cambio de eje con respecto a anteriores intervenciones en las que eligió contrastar su modelo con los 12 años de gestión kirchnerista. Aunque sí habló de inflación y de seguridad, nunca dijo las palabras: inseguridad, dólar, ni tarifas.
Los analistas que comparan cada intervención presidencial en las aperturas de sesiones sostienen que fue la primera vez en la historia que un Presidente se refirió expresamente al aborto: ...estoy a favor de los debates maduros y responsables y creo que como argentinos este es un debate que tenemos que darnos. Espero que se escuchen todas las voces y se tomen en cuenta todas las posturas, dijo al tiempo que se manifestó a favor de la vida. Esto también podría leerse como su intención de desmarcarse de la ex presidente y actual senadora Cristina Kirchner (ausente en la Asamblea) siempre reacia a abrir el debate parlamentario acerca del aborto. Desde el gobierno estiman que este debate debiera extenderse de modo que no resulte el trámite expres con el que algún legislador soñó de cara al próximo 8 de marzo.
Muchos medios afines eligieron titular acerca de su percepción sobre que lo peor ya pasó y otros con más ironía se mofaron de su concepto crecimiento invisible. Creo que a la hora de analizar su discurso y de estudiar la comunicación postural lo más destacado fue su intención de no confrontar, de descomprimir y mostrarse optimista. Plagiando a De la Rúa, Macri moriría por decir: qué lindo es dar buenas noticias. El acto de apertura del presidente terminó con un casi blooper fotográfico en el que saluda a una Plaza de los dos Congresos vacía...
Por la tarde del mismo primero, la gobernadora Vidal hizo lo propio en la legislatura bonaerense. Si bien no se trató de una cadena nacional, todos los canales de continuidad informativa (a24, TN, Crónica TV, canal 26 y C5N; si si, leyó bien: C5N) transmitieron en vivo y directo todo el discurso de la gobernadora. Vidal eligió hacer una especie de rendición de cuentas de mitad de mandato, para luego proyectar cada una de esas acciones en resultados a 2019. Su estrategia quiere ser la de una estadista que se separa de su proyecto personal para hacer eje en los bonaerenses: trabajo para que el que venga después de nosotros encuentre una provincia de pie.... Nadie puede suponer que Vidal esté pensando en dejar la provincia en 2019, menos aún luego de celebrar la reparación histórica que significó recuperar para sí el dinero del fondo del conurbano. En todos los casos Vidal sabe que, aún duplicando el presupuesto, su gestión no será fácil. El momento más duro del discurso estuvo reservado para el final, cuando se dirigió a los docentes: no podemos seguir dialogando sobre qué es lo mejor para los chicos pensando que para eso hay una fecha límite. Y menos si tomamos que esa fecha es el comienzo de clases que pone de rehenes a los alumnos y que cada febrero hace que los padres sigan sufriendo la incertidumbre de no saber si van a empezar las clases a tiempo o no". La respuesta de los gremios confirmó cuán difícil es (y será) gobernar: anunciaron un paro de 48 horas para el próximo lunes y martes.
Buena semana.

