Editorial

47 y medio: ¿el número de las sandalias de Lavagna o el de las crocs de Macri?

Los números confirman que la inflación, que el presidente Macri ninguneaba durante la campaña electoral de 2015, se convirtió en el gran tema a resolver para los argentinos.
domingo, 20 de enero de 2019 · 09:14

En realidad no se trata del talle de pie de ninguno de los dos, aunque tanto las sandalias (con medias incluidas) de uno, como las crocs del otro, fueron protagonistas este enero 2019.

Esta semana el INDEC confirmó que la inflación de diciembre fue de 2,6%, por lo que la suba de precios general de todo 2018 terminó siendo de 47,6%. Es la cifra más alta en los últimos 27 años, cuando el país salía de la hiperinflación e incluso superó al 2002, cuando el valor de los bienes pegó un salto por efecto del fin de la convertibilidad en la que creímos que nuestros humildes pesos eran iguales a sus poderosos dólares.

Los números confirman que la inflación, que el mismísimo presidente Macri ninguneaba durante la campaña electoral de 2015, se convirtió en el gran tema a resolver para los argentinos. El 30.6% sostiene que es el primer problema que afecta al país, seguido por el 18,8% que se queja por el desempleo. La inseguridad, que había encabezado todos los reclamos durante el último gobierno K, ocupa el cuarto lugar en la demanda de la gente con un 13,5%.

“Que va a ser un problema la inflación, por favor... La inflación es lo que demuestra tu incapacidad para gobernar. En mi presidencia, la inflación no va a ser un problema...”, afirmaba el Presidente Macri en 2015 durante una rueda de prensa en Bahía Blanca con “traje” de candidato. Eran tiempos en los que la inseguridad era “una sensación” para los gobernantes kirchneristas...

¿Todo cambió tanto? Pasaron sólo tres años. Tanto y tan poco a la vez.

Seguramente la seguridad no mejoró como para dejar de inquietarnos, pero sí que aparecieron preocupaciones más urgentes como la de la caída incesante del poder adquisitivo del salario y la pérdida de empleos genuinos. ¿O alguien conoce a un trabajador/empleado/gerente que haya recibido un aumento de sueldo del 47,6% el año pasado?

Ávidos de mostrar el vaso medio lleno, el gobierno nacional difundió el último IPC (índice de precios al consumidor) del año, correspondiente a diciembre, que marcó una leve desaceleración respecto a noviembre  (que había sido de 3,2%). Esto quiere ser algo así como el recordado: “estamos mal pero vamos bien”. Esas mismas voces optimistas del universo Cambiemos señalan como la culpable de todos los males a la última corrida cambiaria que llevó al dólar a $40, y provocó un salto de la inflación en el segundo semestre (que se reflejó drásticamente con un incremento del 6,5% en septiembre de 2018).

Sin embargo, los rubros de mayor crecimiento el año pasado fueron dos que tienen impacto directo en el bolsillo de “la gente”: el transporte (con un 66,8%) y los alimentos que tuvieron una suba de precios del 51,2% de punta a punta en el año. Así las cosas, el humor social de los argentinos indica que el 49,4% de los encuestados por Synopsis cree que el principal problema que lo aqueja es su economía personal y familiar; y el 51,4% cree que el desempeño del presidente Macri es negativo.

Una de las preguntas formuladas mes a mes reflejó un cambio de tendencia que no debiera ser ignorado por los analistas oficiales. Habitualmente se les pregunta a los encuestados sobre a quien consideran más responsable de la situación económica del país, y se les ofrecen distintas opciones que en porcentajes van desde un 100% culpa de la herencia recibida (K) a un 100% culpa del gobierno actual (pasando por distintos porcentajes que combinan responsabilidades, 75%/25% o 50%/50%). Por primera vez desde que gobierna Cambiemos el proceso de la encuesta reflejó que mayoritariamente la gente cree que es el presidente Mauricio Macri quien tiene 100% de responsabilidad por la situación económica del país. Sin dudas una alarma en las filas del gobierno nacional en vísperas de largar la campaña electoral.

Todo sucede mientras alternamos escándalos mediáticos, posibles desdoblamientos electorales, turismo gasolero y un clima que no recuerda a ningún Enero.

Estimando lector: buena semana. 

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