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Ricardo Varela
Editorial

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

El proceso de empoderamiento de la mujer es mundial, y llegó para quedarse. Es de esperar que esa evolución hacia la igualdad no sea a costa de más violencia ni más muertes.

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

Mujeres que no pidieron permiso

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

Mujeres que no pidieron permiso

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

Mujeres que no pidieron permiso

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

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Mujeres que no pidieron permiso

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

Mujeres que no pidieron permiso

“Soy mujer, ¿Y qué?” (Nada para festejar)

Mujeres que no pidieron permiso

Mujeres que no pidieron permiso

La escena se repitió en distintos ámbitos el viernes pasado: “feliz día de la mujer” se repetían hombres y mujeres entre sonrisas. El 8 de marzo se institucionalizó como Día Internacional de la Mujer Trabajadora por decisión de las Naciones Unidas en 1975, en homenaje “a la lucha de la mujer por su participación social y permanente búsqueda de igualar las oportunidades del varón”.

Si tenemos en cuenta la desigual evolución de las mujeres en la sociedad coincidiremos que en realidad hay poco que festejar.

En la Argentina las mujeres cobran un 25% menos que los varones; y su tasa de empleo es de solo el 44% (64% para los varones), duplicándolos como trabajadoras informales y quintuplicándolos entre los desempleados. De mantenerse las estadísticas y la progresión históricas harán falta 200 años para que se igualen las oportunidades laborales de hombres y mujeres...

En relación a violencia de género, se denuncian 110 casos por día (promedio 2013/2018), en los que la mayoría de los agresores son la propia pareja de las mujeres denunciantes o sus ex. El INDEC creó un Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres que presenta cifras que dan miedo y vergüenza ajena. El proceso de los casi 600.000 casos denunciados arroja que el 42.6% de las mujeres solicitó asistencia y asesoramiento legal, el 27.4% realizó denuncias policiales, mientras que las judiciales ascienden al 20.1%. Respeto del tipo de violencia denunciada, el 86% refiere violencia psicológica seguida de violencia física (56.3%); luego le siguen la simbólica (20.1%), la económica y patrimonial (16.8%) y la sexual (7.5%). El informe concluye que más de la mitad de las mujeres denunciantes (el 52.9%) declara haber sufrido mas de un tipo de violencia en forma simultánea. Todos sabemos que las mujeres no siempre  denuncian las violencias que sufren...

En 2018 se produjeron 273 femicidios, uno cada 32 horas, siendo la provincia de Neuquén la que lidera el lamentable ranking (proporcional en relación a 100.000 mujeres) y la Ciudad de Buenos Aires la jurisdicción con indicador más bajo (0.24).

El proceso de empoderamiento de la mujer es mundial, y llegó para quedarse. Es de esperar que esa evolución hacia la igualdad no sea a costa de más violencia ni más muertes. Los indicadores medibles de ambas situaciones que debieran ir en descenso, y si así ni ocurriera serían necesarios replanteos estructurales. Para ello es fundamental difundir estas estadísticas, sólo así se podrán diseñar programas y acciones para revertirlas. En todos los casos no es necesaria una “guerra de géneros”, y sí garantizar el acceso a más educación e información. Todos contra todos, perdemos todos. Todos debiéramos trabajar para que ser mujer no signifique condicionamiento, ni debilidad, ni sumisión; para que llegue el día en que “ser mujer” no diferencie e iguale...

La semana política concluyó con sugerentes declaraciones del presidente Macri sobre las elecciones presidenciales de octubre: “vamos a confrontar las magias y arbitrariedades del pasado contra las bases solidas que instauramos, que nos permitirán iniciar un camino al crecimiento de la mano de equilibrios macroeconómicos”. Su declaración que coincidía con la vuelta del dólar al centro de la escena cotizando por arriba de los 43 pesos y la confirmación que los aumentos del rubro alimenticio durante el primer trimestre rondaría el 24%. Así las cosas, debería el gobierno encontrar los caminos para que la nueva escalada del dólar no implique nueva devaluación, e inmediato traslado a precios dolarizables (naftas) y servicios dolarizados (luz y gas). Todo le dará un nuevo golpe a los bolsillos ya castigados...

Este domingo se vota en Neuquén y el mapa electoral 2019 empieza a calentarse. Con la confirmación de Gerardo Morales de adelantar las elecciones a gobernador de Jujuy para el 9 de junio, ya son tres las provincias gobernadas por radicales (socios fundadores de Cambiemos) que se despegan de la nacional. Lo mismo sucederá con lo dispuesto por Alfredo Cornejo en Mendoza y Gustavo Valdés en Corrientes. Los tres gobernadores dicen por lo bajo que la caída de la imagen de Macri los “tira para abajo electoralmente”, y por eso fijaron fechas lejanas al todo o nada Macri/Larreta/Vidal de octubre.

En la política no hay amigos, hay estrategias para mantener el poder.

Buena semana.

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