Una persona me decía “Que bueno que pude armar el equipo. Fui consiguiendo gente capaz, a otros los fui formando y esto me permite pensar en hacer crecer mi negocio”.
Construyendo al empresario
Por Mónica Dreyer.
En la columna pasada vimos el Camino de la Conducción, donde hay pasos necesarios para liderar y conducir equipos. Hoy vamos a ver los pasos del empresario. Una vez que el líder aprende a delegar eso le permite tener más tiempo para fijar la dirección del negocio, ocuparse de hacerlo crecer, fomentar el aspecto social (participar de círculos y eventos donde mostrar la empresa), analizar sus ventajas competitivas, pensar el negocio en el contexto local e internacional, liderar el trabajo de líderes senior y como siempre comunicar su visión e inspirar a su equipo.
Otro punto importante es desarrollar la visión estratégica. Ya saliendo de lo más operativo le permite levantar la cabeza y tener otra visión a donde apuntar. En esta instancia el empresario piensa en el largo plazo (dentro de lo posible en éste país). Y algo que les digo a los empresarios que comienzan es que la satisfacción por los logros no es inmediata.
La empresa se tiene que dar a conocer, construir su marca y un punto fundamental es “no obtendrás mayores resultados que lo que tus relaciones te permitan”. Significa que hay una gran fuente de poder en los vínculos que supiste construir. Y esto es tanto a el nivel personal como laboral. Si estás enemistado con tus vecinos difícil te ayuden en una situación difícil. Los resultados se dan por las relaciones constructivas y por la confianza que generes en los otros. Si te piden algo y no cumplís, se quiebra la confianza. Si lo haces mal también se quiebra. Si no sos sincero, criticás por atrás o sos demasiado sincero y herís (sincericidio) también afecta la confianza. Es un delicado equilibrio. Estos son factores no sólo para construir al empresario sino construirte como persona y en todos los órdenes de la vida.
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