Columnista | Opinión | Mónica Dreyer |

¿Reconocimiento o lucha de poder?

Por Mónica Dreyer.

Todos necesitamos ser reconocidos. Queremos sentir que nuestra palabra importa, que nuestros aportes tienen valor y que somos tenidos en cuenta. Pero ¿qué sucede cuando nuestra valoración personal depende demasiado de la mirada ajena?

Hoy compartimos las reflexiones de la Dra. Betty Arias, abogada, mediadora y coach, quien integra nuestro equipo de coaching y se desempeña como docente en la Escuela de Liderazgo.

Desde el coaching ontológico, podemos observar que no siempre reaccionamos ante los hechos, sino ante la interpretación que hacemos de ellos. Una crítica puede sentirse como una descalificación; un desacuerdo, como una falta de respeto; el silencio del otro, como indiferencia.

Cuando sentimos que no nos reconocen, podemos intentar imponer nuestra razón, defender nuestra posición o buscar que el otro admita que estamos en lo cierto. Así, la necesidad de ser vistos puede transformarse en una lucha de poder en la que escuchar parece una derrota y ceder, una señal de debilidad.

La mediación, como método de resolución de conflictos, nos invita a detener esa dinámica. Nos propone pasar de la confrontación al diálogo, de las posiciones a los intereses y necesidades que existen detrás de ellas.

Reconocer al otro no significa darle la razón ni renunciar a nuestras convicciones. Significa comprender que detrás de cada postura hay una persona con su historia, sus emociones y su particular manera de interpretar el mundo.

Quizás el desafío sea distinguir entre necesitar reconocimiento y depender de él para sentirnos valiosos.

El coaching ontológico nos invita a revisar nuestra manera de observar; la mediación nos ofrece un espacio para transformar el desacuerdo en una oportunidad de encuentro.

Porque un conflicto puede convertirse en una lucha por demostrar quién vale más, o en una oportunidad para descubrir qué necesita cada uno para construir algo diferente.

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