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La luna de miel no se interrumpe por pavadas

Por Manuel Nieto (@NietoManuelOk).

El Gobierno de Javier Milei cerró la semana con un festejo por el dato de inflación, que en el mes de marzo fue del 11%. Para el oficialismo se trató de un gol: se confirma el camino descendente de la suba de precios luego del número de pánico que significó el 25,5% de diciembre, el 20% de enero y el 13,2% de febrero. El 11% de marzo, que de todas maneras es altísimo para un país con pretensiones de normalidad, se ubicó por debajo de las estimaciones privadas, que lo daban por encima del 12%. Y encima en un mes especialmente complejo por las subas estacionales, como la de los colegios (el ítem educación tuvo un disparatado aumento mensual del 52%).

Otro festejo del Presidente por estos días se dio a partir de la baja del Riesgo País. Ese indicador, que mide el nivel de confianza que tiene el país para los inversores y la posibilidad de entrar en cesación de pagos, sería clave para que las empresas y el Estado puedan volver a los mercados internacionales de deuda.

Montado sobre esos datos, el Gobierno celebra la aceptación de la opinión pública. Milei tiene una imagen positiva que va del 46% al 51% o incluso un poco más allá, dependiendo la consultora. Es decir que aun a plena motosierra y licuadora, con una pérdida del poder adquisitivo de los salarios del 24%, el Presidente mantiene el apoyo de su base electoral. Con esa tranquilidad viajó a Miami para participar de dos actividades en su zona de confort, donde coleccionó fotos de las que va a atesorar: un reconocimiento de la colectividad judía y un encuentro con el magnate de Tesla y dueño de Twitter (ahora X) Elon Musk.

El diputado de La Libertad Avanza Bertie Benegas Lynch puede decir que banca al trabajo infantil (“libertad es que si no querés mandar a tu hijo a la escuela porque lo necesitás en el taller lo puedas hacer”) y al día siguiente lo premian con una comisión en la Cámara, y no pasa nada. El mismo Presidente puede desear a cielo abierto que se funda una empresa periodística crítica de su gobierno como Editorial Perfil, y tampoco pasa nada. Algún repudio, un par de tuits y a otra cosa. Mucho menos puede importar la interna en el Congreso de La Libertad Avanza.

La luna de miel no se interrumpe por pavadas. Y menos cuando venís de un par de matrimonios tóxicos, que te dejaron en la lona.

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