En El Jagüel existen muchas instituciones de bien público que se dedican a colaborar solidariamente con los más desprotegidos como comedores o merenderos.
Día del Voluntariado: historias de vecinas de El Jagüel que dedican su vida a los demás
Dos relatos de mujeres que sostienen comedores en distintos barrios de El Jagüel y colaboran con sus vecinos más necesitados.
Uno de los comedores más reconocidos en la localidad de El Jagüel es “Los Chicos Primeros”, fundado en el año 2017 por Florencia Sánchez. “Yo participaba en otro comedor y veía que llegaban donaciones, no me gustaban el manejo de esas donaciones y decidí irme de ese lugar”, relató sobre sus inicios. “Estuve dos semanas apartada de la actividad. Los chicos seguían viniendo a mi casa a buscar comida y merienda. Ahí me largo sola hacer el comedor y surge nuestro nombre: Los Chicos Primeros”, continuó.
Al lugar ubicado en la calle Los Pinos 116 del barrio de Siglo XX asisten más de cincuenta personas de todas las edades, no solo chicos, a los que se les brinda almuerzos y meriendas. Algunos asisten a comer en el lugar y otros retiran viandas para llevar a sus domicilios. “Va cambiando la gente que asiste porque va consiguiendo trabajo, pero siempre llega gente nueva”, destacó Florencia.
“Yo pasé muchas necesidades con mis hijos después que me separé de un padre violento que nos dejó durmiendo en el piso por la droga. Y no quería que ningún chico pase más lo que pasaron mis hijos”, subrayó conmovida.
Otra de las instituciones que ayuda a los vecinos de El Jagüel es el merendero “Corazoncitos”, que hace cinco años desempeña una labor muy importante en el barrio de La Morita. Trabaja cuatro veces a la semana, donde sirven almuerzos, meriendas y cenas a los más necesitados. Además, también realizan talleres y visitan a gente en situación de calle.
“Los sábados a la noche llevamos cenas a la gente situación de calle. En la semana, los viernes nos juntamos a dar talleres, hacemos cosas con las mamás de los chicos. Por ejemplo, ahora que se viene el Día de la Madre estamos haciendo almohadas”, describió Mary Mendoza, la impulsora del espacio que se ubica en la calle San Felipe 952. Además, “nos juntamos a ver películas con los chicos, ellos hacen dibujos, tratamos de que sea algo más que un merendero”.
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“Para nosotros es un placer ayudar a los demás. En la pandemia fue muy duro, hicimos barbijos, los repartimos entre los vecinos. Era la una de la mañana y estábamos cosiendo. También asistimos a las personas que estuvieron aisladas”, sostuvo sobre su trabajo en lo más álgido de la pandemia.
“Yo lo hago por amor al prójimo y por amor a Dios. Nosotros tenemos un barrio con muchas necesidades. Tenemos más de 200 personas que vienen a comer. Trabajo en un restaurant por las noches y ya vuelvo con la intención de cocinar para el comedor”, narró Mary que sostiene casi todo el trabajo de “Corazoncitos” con sus propios ingresos.
El día 4 de octubre de cada año se celebra el Día del Voluntariado, una fecha en la que se rinde homenaje a quienes dedican su tiempo desinteresadamente a ayudar a los demás, contribuyendo a la mejora en su calidad de vida. Se estableció para recordar a San Francisco de Asís, santo patrono del voluntario hospitalario, que falleció un día como hoy de 1226.




