"Es como vivir en una novela", sostuvo Marta Gusmán, quien tiene 64 años y busca a su madre biológica, a quien nunca conoció. Según le contaron sus padres adoptivos, nació en Monte Grande y es fruto de un amor prohibido de 1958, entre una joven rica y el jardinero de su casa.
Monte Grande: una mujer dice que es "fruto de un amor prohibido" y busca a su madre biológica
Se llama Marta Gusmán y nació en Monte Grande. Sus padres adoptivos le dijeron que es hija de una joven rica y un jardinero. Huyó de su casa a los 16.
En diálogo con El Diario Sur, Marta comentó que siente el anhelo de conocer más sobre su historia: "Me gustaría saber si me parezco a mi mamá. Si ella no está viva, quisiera verla al menos por foto o encontrar a algún familiar, porque no sé de nadie".
Según contó a El Diario Sur, sus padres adoptivos se llamaban Irineo y María Inés. Ella trabajaba como cocinera en la casa de su madre biológica, de cual solo tiene el dato de que se llamaba Eugenia: “Cómo eran de clase alta y mi madre todavía muy joven no quisieron manchar su imagen y me dieron en adopción”.
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Más adelante, su familia adoptiva se mudó con ella a Entre Ríos. “Yo me fui de la casa de mis padres adoptivos cuando tenía 16 por los malos tratos y abusos, nunca más volví”, relató Marta y explicó que, al marcharse, se llevó su documento pero no su partida de nacimiento, donde se encontraba el nombre de su madre biológica. En aquel momento se quedó en la casa de unas personas del barrio que la recibieron y siguió trabajando en el pueblo, hasta que en 1978 consiguió un empleo en Buenos Aires gracias a un contacto.
Actualmente, Marta vive en Merlo, Buenos Aires, es viuda y vive junto a su hija, llamada Marisol Aguirre, quien tiene 25 años y se encuentra ayudándola a descubrir su historia. También convive con su nieto, hijo de otra sus hijas que falleció.
“Fui a registros civiles pero no me dieron información. También busqué en padrones de aquellos años pero no encontré nada. El tema es que tampoco sé buscar muy bien”, explicó y agregó que fue a su hija a quien se le ocurrió realizar una publicación en Facebook que fue compartida una gran cantidad de veces y ayudó a difundir la búsqueda. Sin embargo, hasta ahora no les llegó ningún dato.
“Quiero buscar mis raíces y cerrar una etapa de mi vida que con más de 60 años sigue abierta. Aunque mi familia no quiera saber sobre mí, necesito llenar ese vacío y esa incertidumbre. Sé que en algún rincón debe haber alguien”, concluyó Marta.


