Beatriz Castro, la vecina de Spegazzini que sufrió violencia de género por parte de su superior, Sergio Vieyra, cuando ambos trabajaban en la comisaría de Villa Luzuriaga, La Matanza, a mediados de 2014, logró llevar el caso frente a un juez y, tras analizar la situación durante más de una semana, se encontró culpable al acusado, condenado a un año de prisión.
Caso Beatriz Castro: condenaron con un año de prisión al policía que golpeó a la vecina de Ezeiza
Si bien el violento episodio ocurrió hace cinco años, la mujer recién consiguió hacer justicia esta semana, cuando el juez emitió dicha sentencia contra el principal acusado. A pesar de la gravedad del hecho, no cumplirá la condena en la cárcel porque es excarcelable.
Si bien consiguió la justicia que buscó durante largos años, Castro no se encuentra del todo conforme con la situación, debido a que la sentencia aclara que el "cumplimiento se deja en suspenso" por lo tanto, el caso es excarcelable y el hombre no deberá pasar 12 meses en la cárcel, sino que podrá cumplirlo desde su domicilio.
Por otro lado, se constató lo mencionado en la primera denuncia y se lo encontró a Vieyra como "autor material y responsable de los delitos de lesiones leves agravadas, en concurso real con abuso de autoridad", pero esto no bastó para caratular la causa como violencia de género.
El hombre, que desmintió durante más de cinco años haber cometido un hecho de estas características, se presentó al juzgado con diferentes testigos que declararon en su defensa, pero sus palabras en muchos casos los dejaron en una posición aún más complicada porque se les inició una investigación por "falso testimonio".
Además de lo mencionado, la sentencia también especificó que quedó con una "inhabilitación absoluta por el término de dos años" donde deberá seguir "las reglas de conducta de fijar residencia y de abstenerse de relacionarse o contactarse con la víctima".
Tras esperar cinco años, soportar un sumario en su contra dentro de la fuerza, ser suspendida por 45 días acusada de realizar una falsa denuncia hacia su superior, entablar una conversación mediante cartas con el Papa Francisco que le envió un mensaje esperanzador desde la Ciudad del Vaticano, y aguantar un periodo de prórroga por parte del acusado, Beatriz Castro logró que lo condenen, pero no quedan dudas que seguirá luchando en busca de justicia.

