Una joven denunció que fue drogada, secuestrada y violada cuando fue a comprar a la feria La Salada de Lomas de Zamora.
Horror en La Salada: una joven fue drogada, secuestrada y violada
Había ido a retirar mercadería que había encargado en La Salada y fue interceptada por un grupo de personas que la mantuvo 12 horas cautiva.
El hecho sucedió el sábado alrededor de las 7:20 de la mañana en la feria "Urkupiña" del paseo de compras de Ingeniero Budge. La víctima había ido a retirar un pedido de mercadería, acompañada por su padre, quien se quedó en el auto esperándola y cuidando al bebé ella, de seis meses.
La joven no tendría que tardar más de media hora, pero pasaban los minutos y no regresaba. Su papá bajó, preguntó por su hija al personal de seguridad y pidió que lo anunciaran por los altoparlantes. Nada sirvió. Su hija no aparecía. Fue así como el hombre denunció la desaparición en la Comisaría 10ª de Ingeniero Budge.
12 horas más tarde, por fin hubo noticias sobre la chica, aunque no eran las mejores: la habían drogado en la feria para después secuestrarla y abusarla sexualmente. Ella misma logró escapar de sus captores al tirarse de una camioneta en la que la trasladaban por la zona de Ramos Mejía. Según contó, pidió ayuda a un policía y fue trasladada al Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía, donde constataron el abuso.
"Cuando estos tipos la están llevando, paran en un semáforo, mi hija abre la puerta y sale corriendo semidesnuda. No sabe dónde la habían retenido porque la drogaron con burundanga aparentemente. Cuando ella se escapa le tiran la campera, ella se tapa y no se acuerda cuántas cuadras caminó hasta que encontró un policía. Ella le cuenta lo que le pasó y la llevan al Ramos Mejía. Los médicos la revisaron y se constató que fue abusada", detalló Sergio, padre de la joven, en charla con Crónica TV.
Por el momento se desconoce cuánta gente participó del ataque y en qué lugar fue retenida la joven, ya que en ese momento estaba bajo los efectos de alguna droga que le habían suministrado para que no pudiera defenderse. La hipótesis fue que la habían marcado en los días previos. "Ella nos había contado que un tipo la había seguido unos días antes, que cuando ella se paraba a comprar el tipo se le paraba en frente, en la feria Urkupiña. Pero no le dio mucha importancia. Después ella dijo que esa fue una de las personas que la agarró", reveló su papá.


