Lo que empezó como un juego familiar se convirtió en un emprendimiento artesanal que hoy emociona a muchas personas. Valeria Knust lleva adelante esta iniciativa desde su hogar en Banfield, donde se transformó en un proyecto con clientes del mundo del deporte y el espectáculo. Desde 2021, Valeria lleva vendidos más de 350 bebés reborn por encargo.
Banfield: el fenómeno de los bebés reborn que no deja de crecer
Desde Banfield, Valeria Knust transforma vinilo y pintura en bebés reborn que emocionan a familias y figuras del espectáculo.
“Todo empezó en casa, casi sin darme cuenta. Mis hijas miraban en YouTube videos y rutinas con bebés reborn y un día me quedé mirando con ellas. Me impactó lo reales que se veían y me despertó una curiosidad enorme. Empecé a investigar cómo se hacían, a leer, a mirar tutoriales y a probar. Lo que arrancó como algo casero se transformó en un proyecto que creció muchísimo desde Banfield”, recordó Valeria, en diálogo con El Diario Sur.
Los bebés reborn son muñecos hiperrealistas creados a mano que imitan la apariencia, el peso y los detalles de un bebé real. Valeria explica que cada creación es única: “Cada bebé es completamente artesanal y lleva muchas etapas. Empiezo preparando el vinilo, luego vienen capas de pintura para construir la piel, los detalles, los sellados, el injerto de cabello pelo por pelo y finalmente el armado completo. No trabajo con tiempos rígidos porque cada pieza tiene su propio proceso, pero suele llevar varias semanas. Es un trabajo muy paciente y muy emocional también”.
El boom de los bebés reborn
Respecto a quiénes le encargan los bebés, Valeria detalla: “Principalmente me compran mamás de nenas que buscan algo especial para sus hijas, ya sea para juego simbólico o porque sueñan con tener un bebé reborn. También hay coleccionistas, amantes del arte hiperrealista y personas que conectan emocionalmente con los bebés por diferentes historias personales. Cada pedido tiene un trasfondo, a veces, muy fuerte”.
Valeria utiliza un vinilo especial que imita piel suave, con venitas y manchitas de nacimiento. Algunos muñecos tienen cabello injertado, ojos de cristal con pestañas y lágrimas falsas, nariz y boca esculpidas, y extremidades rellenas para que pesen como un bebé real. “Busco que quien lo vea o lo tenga en brazos sienta algo real, que conecte emocionalmente con el bebé”, dice.
De Banfield a la casa de los famosos
El proyecto hiperrealista creció de manera orgánica gracias a las redes sociales y al boca en boca. Sus bebés están disponibles en El sueño de Mía y Sol Reborn, tanto en Facebook como en Instagram, y entre sus clientes se cuentan figuras como Mariano Martínez, Ángel Di María, La Joaqui y Wanda Nara.
“Hoy es una parte fundamental de mi vida. Es mi espacio creativo, mi trabajo y también una forma de conectar con las emociones de otras personas. Representa esfuerzo, crecimiento y el orgullo de haber construido algo propio que empezó de manera muy simple y terminó llegando a muchas familias”, concluye Valeria.
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