Debido al fin de año, las vacaciones y el boom de las compras, hay kilómetros de cola en la aduana de Chile para cruzar desde Mendoza y los argentinos estuvieron parados por hasta 12 horas dentro de sus autos.
En un día sin tránsito y con poca espera en la Aduana, los mendocinos pueden llegar a Chile en un lapso de entre 6 y 7 horas. Hoy, el viaje lleva prácticamente todo el día, debido a los intensos controles y la enorme cantidad de gente que intenta cruzar al país vecino. De acuerdo a los últimos informes de Gendarmería Nacional, están cruzando más de 6.000 personas por jornada y la espera en la Aduana llega a las 12 horas en los momento de mayor congestionamiento.
Este fenómeno no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos meses debido al fortalecimiento del peso argentino y al esquema tributario trasandino, que hace que los precios en Chile sean sumamente atractivos para los argentinos. Productos de tecnología, indumentaria y electrodomésticos están entre los principales motivos del éxodo masivo hacia el país vecino. A eso se suma, por supuesto, el tradicional movimiento de fin de año causado por las familias que buscan pasar sus vacaciones en las playas del Pacífico.
Frente al caos que se vive en la frontera, las autoridades argentinas y chilenas han intentado implementar medidas para aliviar la congestión. En las últimas semanas, se han reforzado los controles aduaneros, ampliado los horarios de atención y promovido la digitalización de algunos trámites. No obstante, estas iniciativas parecen insuficientes, principalmente debido a los estrictos controles que se realizan en suelo chileno. Decenas de usuarios se han manifestado en X en las últimas horas protestando por las demoras.

