San Vicente

Un vecino de San Vicente es uno de los guardias de El Marginal, la serie éxito

Se llama Rubén Blanco y suele hacer participaciones como extra. Cómo es grabar en el penal de “San Onofre”.
martes, 16 de julio de 2019 · 09:36

Rubén Blanco es un vecino de San Vicente que suma minutos de pantalla en la serie éxito del momento, El Marginal (martes a las 22 por la Televisión Pública). De 61 años, Blanco es talabartero, pero también está afiliado al sindicato de extras, por lo que lo que suele participar en tiras diarias y publicidades.

“Por mi perfil, siempre me llaman para hacer de tipo duro: o policía o matón o guardia cárcel, como en El Marginal”, cuenta Blanco a El Diario Sur. En la serie de temática “tumbera” el vecino interpreta a uno de los oficiales del ficticio penal de “San Onofre” que trabajan bajo las órdenes de “Capece” (Jorge Lorenzo) y de “Antín” (Gerardo Romano). Para ese papel, tuvo que raparse la cabeza.

Rubén participó de la segunda temporada de El Marginal, que se emitió el año pasado, y ahora también se lo puede ver en la tercera. “Es una experiencia muy buena para mí porque me encanta hacer esto. Hay gente conocida que me ve por la calle y me felicita porque progreso en lo que me gusta”, advierte.

El set de grabación, ubicado en el ex penal de Caseros, también aporta un marco movilizador. “No es como grabar en un lugar cualquiera, se siente una energía distinta, es muy fuerte. Todo el equipo lo vive de una manera especial”, comenta Blanco. Pero asegura que el clima de trabajo en la serie “es espectacular”, y se deshace en elogios hacia varios de los actores protagonistas.

El sanvicentino dice que nunca estudió actuación pero que desde joven hizo participaciones en novelas. “Yo lo que soy es caradura. No le tengo miedo a la cámara ni a hablar. Y me sé mover en un set de grabación. Siempre hay que prestar atención y no mirar directo a las cámaras. A los actores les pueden perdonar los errores, pero a los extras no, directamente el director puede pedir cambiarlos si se equivocan”, sostiene.

Su oficio lo llevó a tener escenas y bolos en novelas y series como Hermanos y Detectives, Sos mi vida, Los únicos, El Puntero, Farsantes y Herederos. También en publicidades y en cine. Su experiencia como colectivero en los años 70 le dio la posibilidad de interpretar a choferes.

Según el convenio colectivo de trabajo del sindicato que agrupa a los “extras”, lo mínimo que se paga por un “bolo” en una jornada de trabajo de hasta seis horas ronda los 1.500 pesos, que pueden ascender hasta cerca de 4.000 pesos si el papel requiere diálogo, horas extras, manejar o porta armas.

De todas maneras, para Ruben la actuación representa un “rebusque” y aclara que su actividad principal son las artesanías con cuero. Se dedica específicamente a un nicho: las billeteras, tarjeteros y otros objetos para colectiveros.

Oriundo de Temperley, Blanco se instaló en San Vicente hace 25 años. Vive en el barrio del cementerio. Pocos de sus vecinos imaginan que algunos días se pone en la piel de un temible oficial del Servicio Penitenciario.

Comentarios

Otras Noticias