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La historia del ladrón del Robo del Siglo que vive en Alejandro Korn: entrevista exclusiva

Julián Zalloechevarría es uno de los integrantes de la mítica banda que asaltó el Banco Río de Acassuso en 2006, hecho sobre el que se acaba de estrenar una película. Fue un profesional “pesado”. Salió de la cárcel en 2014 y ahora estudia derecho en la Universidad de Lomas. Fotos: gentileza Isra Caire (IG: a.korn__)

Es un hombre de 60 años que viste traje y zapatos, lleva un reloj Rolex, anteojos de diseño y anillos de oro; está perfumado con una fragancia importada. Habla con soltura ante El Diario Sur en un café de Alejandro Korn. No es un político ni un empresario: es Julián Zalloechevarría, un vecino de la localidad que formó parte de la banda que cometió “El Robo del Siglo”, en el Banco Río de Acassuso en 2006, el golpe más espectacular de la historia criminal argentina.

Por estos días, la película sobre el robo protagonizada por Diego Peretti y Guillermo Francella es un éxito de taquillas. A “El Paisa”, como lo apodan en el mundo del hampa, le pareció demasiado diferente a la historia real, y no estuvo de acuerdo con el registro de comedia que eligió la producción. Pero ante la insistencia de El Diario Sur aceptó conceder su primera entrevista a un medio para hablar de su rol en el mítico atraco y su trayectoria en el delito; sus estudios de derecho y su trabajo como “casi abogado”; su vida en el sur del conurbano, la relación con los vecinos de Korn y hasta insólitas revelaciones sobre los dos intentos de robo que sufrió y en los que logró “arrepentir” a los delincuentes.

“Zallo”, otro de sus motes, es originario de Coronel Vidal, cerca de Mar del Plata. Proviene de una familia acaudalada que tiene campos. Estudió en un colegio salesiano y se recibió en la carrera de administración rural. Trabajó como guardavidas y tuvo una cadena de venta de ropa. Ya en su juventud se inició en mundo del delito, y montó un negocio de compraventa de autos “chocados y ponchos”. “Ahí me metí con el trucherío, y me fui enviciando”, sostiene. Se define como “un bohemio” y agrega que nunca tuvo que robar “por necesidad”.

"El paisa" en su casa de Alejandro Korn. Foto: gentileza Isra Caire. IG: @a.korn__

En los 80 cayó preso por estafa. Luego trabajó como asesor agropecuario del diputado marplatense Mario Cámara. Pero “El Paisa” se asqueó de los negociados de los que era testigo y se metió de lleno en un ambiente que considera más honesto: el de los ladrones profesionales. “Los políticos son rastreros que les roban a los pobres. En cambio, un ladrón se pone en riesgo y si roba un banco o una financiera perjudica solo a gente poderosa. Igual nada justifica el delito”, expresa.

Así se convirtió en “un pesado”. Fue cómplice con Beto de la Torre, un reconocido delincuente que algunos años después lo sumaría al plan del Robo del Siglo. “En esa época hacíamos bancos, financieras, fábricas, laburos importantes”, recuerda.

"Los políticos son rastreros que les roban a los pobres. Un ladrón se pone en riesgo y si roba un banco perjudica solo a gente poderosa".

El episodio más oscuro lo vivió en el 2000, cuando en el robo de un camión blindado en Llavallol se tiroteó con la Policía y recibió dos disparos. Logró recuperarse, y pasó casi 4 años detenido en Florencio Varela. Cuando estuvo de vuelta en la calle, De la Torre lo sumó al grupo que planeaba el golpe al Banco Río. “Zallo” dice que ese fue su último delito.

Vive en Alejandro Korn desde 1989. Fotos: gentileza Isra Caire. Ig: a.korn__

Su rol específico fue el de robar –sin armas- los dos autos que utilizó la banda para llegar hasta el banco, y luego recibir a sus compañeros en la combi en la que se llevaron el botín. “Habíamos puesto la regla de que no tenía que haber nada de violencia, para que la gente no se nos pusiera en contra”, describe. También se ocupó de tareas de inteligencia y aportó ideas para el plan. Pero no entró a la sucursal porque estaba recién operado. Tuvo que lidiar con un custodio molesto y con los patrulleros que pasaban a toda velocidad mientras esperaba a sus compañeros en la combi.

“Zallo” participó en unas diez reuniones con todos los integrantes de la banda que se hicieron previas al golpe. “Era un grupo distinto. De mínima, todos teníamos el secundario completo, y algunos hasta eran universitarios”, comenta sobre el equipo que lideraba el excéntrico artista Fernando Araujo, e integraban otros como el mítico ladrón uruguayo Mario Vitette, el “ingeniero” Sebastián García Bolster y el “Doc” Debauza. “Zallo” muestra con orgullo un audio de WhatsApp que le envió Vitette en el que lo describe como “un viejo ladrón, un gran profesional”.

"Zallo" junto a su amigo "Beto" de la Torre (derecha) y el ideólogo del Robo del Siglo, Fernando Araujo (izquierda), en el juicio.

El plan fue perfecto: simularon una toma de rehenes y escaparon por un boquete y luego en gomones por las alcantarillas hasta subir a la combi con el piso agujereado. Todo sin disparar un solo tiro: usaron armas de juguete. Se llevaron un botín estimado entre 5 y 20 millones de dólares, del que solo se recuperó un millón de De la Torre. Cayeron porque la esposa De la Torre los delató ante la Policía. Zalloechevarría fue el segundo en ser detenido. Lo apresaron cuando salía de su casa de Korn. “Con la banda está todo bien. Estamos viendo de juntarnos a tomar un café, menos Mario (Vitette) que tiene prohibido ingresar al país”, arremete.

La nota que encontró la Policía en el banco tras el Robo del Siglo.

En el juicio, en 2010, le dieron inicialmente 10 años de pena. Estuvo en el penal de Alvear y salió en 2014. Entonces volvió a Korn. Estudió derecho en la Universidad de La Plata y ahora sigue en Lomas. Ya tiene el título de procurador y su objetivo es recibirse este año. Mientras tanto, disfruta la cursada con sus compañeros y profesores. Y trabaja como “abogado sin firma”, asesorando a ex colegas “pesados”.

Le gusta plantarse ante jueces y fiscales. “Yo soy totalmente zafaronista (por el ex juez de la Corte Suprema Raúl Zafaronni). Ser garantista es respetar el debido proceso y que haya igualdad de condiciones, no esa mentira de la puerta giratoria, hoy en día hasta por robar una gallina te comés la cana”, plantea.

De 60 años, usa anillos y cadenas de oro y un reloj Rolex. Foto: gentileza Isra Caire. Ig: @a.korn__

También se refiere a las condiciones de las cárceles: “El que estuvo ahí sale a afanar al otro día, porque no tienen ni educación ni oficio. El sistema penitenciario es corrupto y no tiene recursos, y hace lo que puede: los celulares se supone que están prohibidos, pero los permiten en los pabellones porque es la única forma de mantener calmadas a las fieras”.

“La película no me gustó para nada”, sentencia Zalloechevarría ante El Diario Sur sobre el estreno de El Robo del Siglo. “Le sacaron muchas escenas ricas de acción que hubo, y todo el dramatismo. Esto fue un robo, no una comedia de Francella”, se queja. Y sigue: “También le dieron mucho protagonismo a la Policía, como que actuaron bien, y en realidad no tenían ni idea. Cuando ellos entraron al banco, yo ya estaba en mi casa de Alejandro Korn bañándome”. “Zallo” no firmó la autorización a la productora para que interpretaran su personaje, por eso aparece con un rol demasiado menor. Uno de sus hijos está interesado en el cine y planea hacer su propia versión de “El robo del siglo”.

El personaje de "Zallo" en la película. Él no prestó autorización.

A Alejandro Korn llegó en 1989, cuando su hermano administraba un campo. Asegura no tener una vida social demasiado activa, pero nombra a algunas personalidades del pueblo con los que tiene trato, y dice que los vecinos de su cuadra le piden ayuda ante posibles hechos de inseguridad.

En 2016, tres encapuchados irrumpieron en su casa por una ventana. Lo encañonaron y lo ataron. “Les expliqué que era del palo de ellos, que laburaran tranquilos, que estaba todo bien. Al final, cuando se dieron cuenta, no se llevaron nada y atacaron a tiros la casa de mi ex cuñado, que los mandó a robarme sin decirles quién era”, cuenta. Otra vez logró disuadir a un adolescente que lo amenazó con una cuchilla para sacarle su campera, cuando hacía su caminata diaria por el predio de La Masía de Korn. “Le dije que yo, que estuve preso y en la pesada, no le iba a dar la campera. Me terminó abrazando y lo mandé a que se buscara un laburo”, recuerda.

“El Paisa” tiene cuatro hijos (uno fallecido) y nueve nietos que le copan la pileta de su casa. Su novia es una compañera de facultad de 30 años. Él no toma alcohol ni fuma ni se droga. En más de dos horas de entrevista, despliega sus encantos de ladrón y pasa por diferentes registros y voces. Y se define: “Yo me considero un tipo trilingüe: hablo el idioma tumbero, el de la gente común, y el académico”.

 

 

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