Una familia fue desalojada de su casa en San Vicente el 13 de julio pasado, con un procedimiento policial ordenado por la Justicia. Desde entonces, un matrimonio y uno de sus hijos menor de edad acampan en la vereda de la propiedad, pasando la noche en autos y carpas improvisadas. Ya transcurrieron dos semanas y el conflicto todavía no tiene una resolución.
San Vicente: sigue el drama de la familia desalojada que acampa en una vereda
Dicen haber estado en su casa de San Vicente durante casi 20 años, hasta que fueron desalojados. Están a la intemperie.
Gabriel Elosegui, de 53 años, y Marina Fleckenstein, de 52, dicen que vivían desde hace casi 20 años en la casa ubicada en la calle Iturralde al 500, a metros de la Escuela Rural 5. Pero que hace tres años “apareció un supuesto comprador” que inició un proceso en la Justicia. Y el 13 de julio llegó el desenlace, con una orden de allanamiento y un importante despliegue policial.
“Este terreno nos lo cedió Víctor Argüello, que era el dueño del campo de al lado. Y en 2015 hicimos la posesión del terreno ante escribano público, ya hace mucho tiempo que estamos acá, no nos pueden sacar como nos sacaron”, sostuvo Elosegui en diálogo con El Diario Sur.
Representado por un abogado, Elosegui apeló la decisión del desalojo que avalaron la Fiscalía Descentralizada de San Vicente, a cargo de Karina Guyot, y el juez de Garantías de Cañuelas, Martín Miguel Rizzo.
Elosegui es chapista y trabaja en un taller de San Vicente. Su esposa hace trabajos de cocina. Viven junto a su hijo de 17 años. Con días de temperaturas bajo cero, hace ya dos semanas que buscan “resistir” el desalojo, quedándose en la vereda de donde vivían. Pasan las noches en autos y en una carpa improvisada.
“Nosotros no somos usurpadores, esto es nuestro desde hace muchos años. Nos corresponde quedarnos”, sostuvo el hombre, que dice desconocer la identidad del supuesto comprador que inició el proceso del desalojo.


