Oscar Dolian, vecino de Longchamps de 74 años, volvió a ser subcampeón del mundo de taekwondo en el campeonato disputado en España. En su segunda participación, el deportista llegó nuevamente a la final después de aquella primera experiencia en Mar del Plata en 2024 y describió el resultado como “una sensación de mucho orgullo, felicidad y de que se puede”.
Subcampeón del mundo de taekwondo a los 74 años: Oscar, orgullo de Longchamps
Después de su primer subcampeonato en Mar del Plata 2024, el vecino de Longchamps volvió a competir en una cita internacional y alcanzó nuevamente la final.
El browniano compitió en la modalidad formas, dentro de una categoría para veteranos, y superó tres instancias hasta llegar a la definición. Según comentó, enfrentó a un representante de Irlanda, luego a uno de Escocia y finalmente se midió con un competidor de Polonia por el título mundial.
Antes de la final, expresó que ya sentía que había cumplido una parte importante del objetivo. A diferencia de su debut mundialista en Mar del Plata, llegó a esa instancia con mayor experiencia, aunque la ansiedad volvió a aparecer durante las horas previas: “La noche anterior no pude dormir mucho. Tenía mucho estrés y salí como un toro, con muchas ganas de competir. Por poquito no gané”.
De esta manera, describió la sensación de levantar la bandera nacional en el podio: "Estoy muy contento y feliz de que haya sido el segundo, así haya sido el tercero o cuarto, iba a estar igual de feliz. La alegría no me la quita nadie y llevo orgulloso la medalla a mi país”. Y agregó sobre lo significativo que fue: “Realmente es infinito el orgullo y la felicidad que uno siente. No lo puedo explicar. Si no me hubiese pasado nunca, no lo hubiese sentido. Es algo muy especial”.
Viajar a España con 74 años
La preparación para este torneo también estuvo atravesada por una dificultad física debido a que llegó a España con un fuerte dolor de cintura y apenas podía caminar, aunque realizó ejercicios y estiramientos para mejorar su movilidad antes de la competencia. Además, llevó bandas elásticas para continuar con su rutina durante el viaje.
Con el correr de los días, las molestias desaparecieron y pudo presentarse al torneo en mejores condiciones. “Por suerte, el día del torneo no me dolía nada. Dije: ‘Bueno, si no me duele nada, hoy es mi día. Le tengo que dar con todo’. Y así fue”, contó. Para él, continuar compitiendo a esta edad tiene un significado diferente al simple entrenamiento: “Como deportista, seguir compitiendo a los 74 años no es solamente practicar. El tema es competir”.
El deseo de seguir compitiendo en taekwondo
A partir de su propia experiencia, el vecino de Longchamps contó que busca transmitir que la edad no tiene por qué convertirse en un límite para mantenerse activo: “Uno no está grande a los 50, ni a los 60, ni cerca de los 75 como estoy yo. Hay que valorarse y moverse, sobre todo no quedarse quieto”. En marco, concluyó que el objetivo no termina con este resultado mundial: “Ojalá pueda competir hasta los 80 o más".
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