Una vecina de San José denunció que sufrió una estafa tras comprar productos en un supuesto Sex Shop de Guernica. Según contó a El Diario Sur, hizo el pedido el 21 de septiembre, entregó $50 mil como adelanto y acordó recibir la compra, pero la entrega nunca se concretó y luego fue bloqueada. "Encargué varias cosas, pagué y me bloquearon", contó.
Vecina de San José estafada por un falso sex shop: "Encargué varias cosas, pagué y me bloquearon"
La mujer realizó el pedido el 21 de septiembre y aseguró que la persona con la que coordinó la compra dejó de responderle luego de pagar una seña.
La mujer explicó que había encargado medias, conjuntos y geles, entre otros productos, y que inicialmente tuvo una comunicación fluida con la persona que realizaba las ventas. Sin embargo, aseguró que después de transferir el dinero las respuestas comenzaron a demorarse y notó un cambio en el trato: “El contacto era raro. Hoy lo veo así, pero en ese momento no lo noté. Cuando vendía era rápida la respuesta y, cuando ya le pasé el primer pago, parecía que yo le molestaba. Cuando le volví a mandar para encargarle algo más, ahí respondía rápido”.
Sin respuestas por parte del Sex Shop
En ese sentido, relató que acordó que el pedido sería llevado a su domicilio al próximo lunes. Ese día intentó comunicarse para coordinar la entrega, pero aseguró que ya no obtuvo respuesta: “Intenté mandarle muchos mensajes y, cuando el lunes me dijo que venía a domicilio a traerlo, la llamé por teléfono y ya no me atendía. Después me bloqueó”. De esta manera, intentó reclamar también a la página, pero tampoco obtuvo una solución: "El usuario era @_dulceoecadisexshop_. Ya no se encuentra disponible".
El tabú y la vergüenza de hablar ante este tipo de casos
La vecina sostuvo que decidió contar lo ocurrido para evitar que otras personas puedan atravesar una situación similar: “Lo que pretendo es que no le vuelva a pasar a nadie más. Son $50 mil para mí, ¿y a cuántos más?”. Además, expresó que hablar de una situación de este tipo puede resultar difícil porque se trata de productos relacionados con la intimidad: “Obvio que muchos no hablan porque es un tabú".
Aunque reconoció que le da vergüenza contar lo sucedido, aseguró que espera que su experiencia sirva como advertencia para otros compradores: “No te voy a negar que me da vergüenza porque te sentís una bolud#, pero con esto no se van a terminar las estafas. A mí nadie me devuelve nada. Más de uno se me va a reír, pero que sirva para algo esto”.



