De ese modo tituló el diario español ABC la crónica dondedescribieron los "linchamientos de estos últimos días en nuestro país. Me davergüenza. No sé cómo explicarles a mis hijos que la gente es buena, que elasunto no es el mismo y que en Fuenteovejuna se describe el terrorismo deestado con la realidad del siglo XV. Ni estamos en el siglo XV ni esto esconsecuencia del terrorismo de estado.
Tal vez sea mucho más adecuado pensar que deriva del miedoque pretende infundir cierto sector de la clase política. A las hordas de gente desenfrenada, deshumanizada,que intenta cobrarse con la vida de un ser humano el robo de una cartera,cuesta identificarla como ciudadanos comunes que pagan sus impuestos y vantodos los días a trabajar.
La irresponsabilidad de apelar a cualquier cosa por unratito de fama, por un minuto más en los medios, es un juego peligroso donde nose evalúan las secuelas de lo que se pronuncia ni su alcance. Hay que matarlosa todos son ellos o nosotros
Pretender la dominación de la sociedad a través del miedogenera terrorismo de estado. Eso, ya sabemos cómo funciona. Si le agregamosclandestinidad y oscuridad, el resultado es una ciudad repleta de tribulaciones.Hay una amenaza permanente de la que escapar que nos remite a lo más ancestraly primitivo que tenemos: el temor. Miedo a lo desconocido, a lo que nos podríapasar. Miedo a lo conocido, a lo que pasa. Una sociedad atormentada pierde loque de civilizada tenía y brega en la pulsión de sus padecimientos.
A cualquiera le puede pasar, pero no sabemos qué. Hay quematarlos a todos si no los matas, te matan... El terror es el arma máspoderosa de dominación de un pueblo porque desmorona los pilares de su ser comosociedad. Hombres y mujeres, seres sociales unidos por valores éticos y moralesque habitan un espacio donde el desprecio a la vida es la rara excepción, seconvierten en pandillas capaces de cualquier atrocidad en pos de defenderse sintener en cuenta, siquiera, de qué.
Esto no es fruto de la casualidad. "Los hechosextraordinarios no son más que la suma de muchos otros hechos ordinarios(Zigmund Bauman).
¿Qué es lo que convierte a hombres y mujeres, personascomunes y corrientes, en una estampida asesina sin control, sin valores nimoral? ¿Qué lleva a una sociedad del siglo XXI con valores éticos, religiosos,moderna, integrada y globalizada a pretender linchar a alguien por robarse unacartera?
El miedo. Si no los matas, te matan. Es la psicosis ideadadesde algún lugar de poder, como el que tienen algunos dirigentes políticos quehablan desde medios de comunicaciónmasivos, la que incentiva a cometer actos vandálicos.
La responsabilidad de los dirigentes, en cualquier orden, esla de convocar a lo más humano de cada uno, a lo más noble y altruista, a losvalores más altos de la sociedad. ¿Cómo? Comenzando a llamar las cosas por sunombre. No fue Fuenteovejuna, fueron asesinos. No es justicia por mano propia,es homicidio. Toda persona es inocente hasta que se demuestra lo contrario y noal revés. No es hartazgo social, es una horda asesina.
Cuando se derrumba la civilización, la humanidad entera esla primera víctima.






