La campaña alternó momentos de tensión yenfrentamientos, de definiciones e indefiniciones, de denuncias cruzadas ychicanas, y también de algunas bajezas que dan vergüenza ajena. En el medio detantos mensajes encontrados y ruido, está la gente, y su soberano derecho yobligación de elegir. De eso se trata la democracia, ni más ni menos. Estedomingo se terminan las especulaciones y los protagonismos de losencuestadores. Es hora de votar, contar los votos y someterse al resultado dela voluntad popular.
Para que todo esto suceda, y para quepodamos empezar una nueva etapa en donde se pueda debatir sin discutir, ydisentir sin temor a "romper lanzas", debemos empezar de arriba haciaabajo. Para lograrlo, los que conduzcantendrán que estar a la altura de lo que pide la época. La democracia esaceptar la decisión de las mayorías en un "juego" donde las reglasson iguales, y son para todos. Si elegimos "jugar es juego", yaceptamos esas reglas, no nos victimicemos si perdemos, ni hagamos trampas paraganar. En el juego de la democracia todos tenemos un rol. Asumirlo desde dondenos toque, es un síntoma de madurez y bohonomia. Sembrar miedos, descréditos ydudas solo mina el futuro. Un futuro que será para todos. No aceptemos sin mása los inmorales, ni a los mal nacidos, que se alegran cuando al otro le va malporque de algún modo lo beneficia.
El gobierno saliente, de CristinaFernández, abandona el poder con un índice de popularidad y aceptación superiora todos los gobernantes que lo hicieron desde la reconquista democrática de1983. Basta con recordar los últimos días de gestión de Alfonsín y Menem. Deeso no caben dudas.
Sin embargo, también deja una suerte debrecha, que otros llamaron grieta, y que entre todos tenemos la obligaciónhistórica de saldar. No tienen sentido el insulto, ni el descrédito por pensardistinto. Hay quienes se permiten ser peores que quienes critican, en unapeligrosa estrategia donde el fin justificaría las formas y los medios. Las sociedades se construyen a partir de superarlas crisis y en eso, nosotros, los argentinos, podemos dar cátedra.
Brindo porque este domingo por la noche noexistan denuncias de fraude, ni fraudes; y porque los ganadores no ninguneén alos perdedores porque la construcción nacional depende de todos: trabajandojuntos para el bien común, en armonía, organizados y en paz. Brindó porque elfuturo le depare menos protagonismo a los "Lanatas" y a los"Brancatelis".
Brindo también porque los gobernates den elejemplo y porque estén a la altura.






