El comienzo de la semana nos sorprendió con una polémicafutbolera que más que fútbol trasciende a los actos cotidianos de cada uno denosotros. El árbitro de primera división Luis Delfino decidió dar marcha atráscon su fallo de penal y expulsión del defensor Valencia del equipo de Sarandí,ante el aviso de su asistente que "la mano no había sido del jugador deArsenal, sino de Mariano Pavone, de Vélez Sarfield. Claro que este asistente,fue avisado por "alguien que vio la repetición por televisión, en una claraviolación del reglamento. Debo reconocer que me enteré varias horas después, yuna catarata de verdades que por años repetí hasta el cansancio se derrumbabancon la simple decisión de un "juez que no pasará a la historia por su gran arbitraje, sino por "revolucionario?.
Quienes corremos detrás de una pelota desdesiempre, tenemos la debilidad de emparentar el fútbol con la vida misma, talcual lo dice (y yo repito hasta el cansancio) el gran Cesar Luis Menotti que"se juega como se vive. Es por eso, que parte del legado que intento dejarle a mis hijos, ya casi hombres, es elrespeto a la autoridad más allá de sus decisiones que a su juicio puedanparecer injustas. Si el docente dio la indicación NO ES DISCUTIBLE y si elárbitro cobró penal, ES PENAL. Y para argumentar este axioma, digo que "jamásvi un árbitro que diera marcha atrás en su decisión, por lo cual es inútil elreclamo. Y para que no queden dudas, cito el reglamento del juego queclaramente dice que "el error del árbitro forma parte del juego. Capítulocerrado, fin de la discusión, a dejar de llorar y esperar el próximo fin desemana que el fútbol siempre da revancha. O a estudiar y esforzarse más paraobtener la aprobación del docente.
Pero el Sr. Delfino cambió las reglas deljuego. A su solo criterio, y como un justiciero, decidió cometer una injusticiapara subsanar otra injusticia. ¿Era justo que cobrara penal y expulsión si élvio y juzgo de esa manera? SI, contundente, porque la regla dice que solo éljuzga, apoyado en sus colaboradores, y que si su fallo es desacertado es otracircunstancia del juego como si un pozo en la cancha hiciera picar mal lapelota y se desviara del gol. ¿Era justo que sabiendo la verdad de los hechosdiera marcha atrás? NO, la regla dicta con claridad que no puede apoyarse enninguna otra condición que su interpretación y la de sus colaboradores.
Ud. puede pensar que estoy hablando defutbol, pero no. Estoy hablando de la vida misma. A diario escuchamos elreclamo de personas enardecidas por situaciones que consideran injustas(y a veces claramente lo son) pide quese actúe más allá de lo que la leyindica. El principio romano que titula la editorial dice traducido "la ley esdura, pero es la ley. Y ningúnciudadano debe arrogarse para si el derecho de interpretarla a su arbitrio, yaque en nombre de la justicia seguramente cometerá una injusticia.
Todas las leyes son revisables, y hastaadaptables por el cambio de condiciones o de las costumbres. Pero estasmodificaciones deben ser realizadas por las personas que "la ley indica. Eneste caso, será la International Board que estudiará y decidirá si es necesariala utilización de la tecnología para apoyar los fallos arbitrales. En lasociedad, es el Congreso quien revisalas leyes y normas que los funcionarios ejecutan. Pero de ninguna maneradebemos permitir que cualquier persona se arrogue para sí la potestad decambiar "las reglas, condición necesaria para que sigamossiendo una Republica con leyes que los legisladores dictan, el gobierno ejecutay los jueces juzgan.
Ud. podrá seguir pensando que soy unsoñador, yo le aseguro que no soy el único.






