Claro que no siempre,ni todas, eran rosas. Sobre todo en términos salariales. Hubieron muchos añosen los que los docentes y los propios médicos estuvieron mal pagos. Todoscoincidían sin embargo en la importancia de la salud y la educación y en lofundamental que significaban buenos profesionales en esas áreas. Sin embargo,no siempre tenían una remuneración acorde a su valía y/o aporte a la sociedad.
Toda esta descripcióndejó de lado, ex profeso, un concepto clave en esa elección profesional: lavocación. Somos lo que hacemos. También, cómo lo hacemos. No todos estamos a laaltura de algunas profesiones absolutamente necesarias para una sociedad. Y, aveces, no todos valoramos que esas elecciones no tienen necesariamente que vercon expectativas salariales y sí con valores, vocación de servicio, amor alprójimo, en dar sin esperar.
Camilo Etchevarren esel actual intendente del municipio de Dolores. Esta semana me contaba que unode los mayores problemas problemas que no pudo resolver en su gestión fue eldel hospital local. Etchevarren decidió impulsar cambios que no fueron delagrado de la "corporaciónmédica" y eso marcó un derrotero de conflictos que aún no pudoatravesar. Algo similar contaba el jueves 11 Daniel Di Sabatino, intendente deSan Vicente, cuando agasajó a los periodistas en su día: "...cada vezresulta más difícil cubrir las guardias por falta de médicos". Estaedición refleja un nuevo capítulo del conflicto entre la CICOP de EstebanEcheverría y el municipio. Se trata de una pelea histórica que pasó por distintoscapítulos. Los primeros eran salariales que fueron luego saldados con laequiparación de los sueldos municipales con los provinciales. Le siguierondenuncias por falta de insumos y medicamentos, que el municipio respondiópublicando en su web el vademécum de todos los medicamentos a disposición en lafarmacia municipal. Finalmente, los médicos sindicalizados, denuncianprecariedad edilicia a lo que el estado municipal responde con un cronograma delas obras ya realizadas y las por realizar en el marco de un proyecto integral,"que supere los parches permanentes que sufrió el Policlínico en gestionesanteriores", afirman.
Esta edición reflejauna denuncia que me dejó perplejo. Autoridades del Policlínico Sofía T. deSantamarina denunciaron penalmente a un médico, jefe de sección, por obstruirintencionalmente con sábanas y sachet de suero los ductos de la calefacción dela terapia intensiva. La denuncia es formal y cuenta con la declaración denumerosos testigos. Leerla da escalofrío.
La recordada obra"M'hijo el dotor" narra un caso de doble moral entre un padrecampesino y pobre y su hijo que volvía luego de graduarse como médico en laciudad. El acceso a una mejor educación le había corrido el vara de los valoresfamiliares y lejos de hacerlo "ascender socialmente" lo habíavulgarizado. Florencio Sánchez, su autor, hablaba entonces (1903) de la llegadade una nueva moral...
En 2015, losestudiantes de medicina estudian alrededor de 10 años antes de graduarse.Significa un gran esfuerzo y dedicación personal. Los últimos años se"cursan" en hospitales, y allí los aspirantes residentes se topan conla "realidad real": pacientes y médicos profesionales. Que no pierdansu vocación y la búsqueda del bien común depende en muchos casos de los jefesde servicio con los que se encuentren. Ojalá haya pocos que atenten contra supropio lugar de trabajo, que no demuestran la doble moral que anunciaba eluruguayo Florencio Sánchez, si no con la inmoralidad de un delincuente común.






