En los últimos años se vive en la Argentinauna ebullición política permanente. Una suerte de politización de la política.El mismo país que en silencio permitió los años más oscuros de su vidainstitucional desde marzo de 1976, hoy "explota" de política en sudía a día. Así las cosas todos sabemosde finanzas, economías regionales, marco jurídico internacional,nacionalización y extranjerizacion, etc., etc.Hasta no hace mucho repetíamos que todos éramos directores técnicos defútbol, cada cual tenía los 11 de su selección. Hoy, todos somos presidentes. Tenemosopinión y fijamos posición a partir de la tensionada agenda de los gobiernos ylos medios de comunicación.
Esta última semana se dieron, en estalínea, algunas situaciones interesantes para el análisis. El inédito tripleempate por la gobernación de Santa Fe y el cierre de las listas para las PASO,se llevaron toda la atención. Lo mismo que la candidatura a vicepresidente deCarlos Zannini.
En un lento recuento definitivo sabremos en10 días quien gobernará una de las provincias centrales del país. En Santa Fese dio una situación histórica. Quien gobierne, sea quien sea, deberá atenderpara entender lo que dicen las urnas. Algunas primeras conclusiones: a) alpróximo gobernador no lo habrá votado el 70% de los electores santafesinos, b)los votos se cuentan, y valoran, de a uno (se discuten 2000 sufragios entrecasi 1.400.000 de votos positivos), c) el candidato del PRO, Miguel del Sel,perdió 70.000 votos entre las PASO y la elección, d) el candidato del Frentepara la Victoria, Omar Perotti, mejoró casi 10 puntos en el mismo período.
Última reflexión acerca de la fórmulapresidencial oficialista. Mientras algunos medios sostienen que la presidentaCristina Fernández impuso a Zannini como vicepresidente, creo que en realidadfue un gran logro del gobernador Scioli, que en una sola movida politica seallanó el camino, se erigió como candidato único y despejó las dudas de propiosy extraños. Esos mismos medios, que escribieron que el kirchnerismo duro no ladaría lista a Daniel Scioli o que le impondrían a Máximo Kirchner comovicepresidente, ahora quieren presentar a Carlos Zannini más kirchnerista queel propio hijo del expresidente...
En la Argentina politizada de 2015, ladirigencia política y los medios de comunicación debieran tener más respeto conlas ciudadanos, que miran esa tensión constante desde afuera pero también tomanposición y arman su propio equipo. Aquellos directores técnicos hoy sondirigentes, porque: "es la política, estúpidos".






