OPINIÓN

Las urnas y las encuestas

Y de repente cayeron las bolsas del mundo. Una fuerte baja en las principales fábricas productoras de globos de colores amenazó el lunes temprano la economía de la región. Algo similar había ocurrido tras la derrota del PRO en Santa Fe...

Las urnas y las encuestas
El Diario Sur

A pesar de que estavez el candidato oficial sí ganó las elecciones porteñas, el ajustado triunfoante un candidato "menor" – al que invitaron a bajarse una y otra vezdel balotaje "...para no gastar los 60 millones de pesos que significa elacto electoral" – dejó un sabor amargo en las filas del macrismo.

Más preguntas querespuestas.

¿Qué pasó? ¿Por quéfallaron los encuestadores? ¿Es Lousteauun nuevo líder político o será el próximo Bordón? ¿Fue Larreta la mejor cartade Macri? ¿Michetti hubiera rendido más? ¿Se consolidó en Lousteau un voto"antimacri"? ¿Es Macri un candidato serio a presidir la Nación cuandono consolida supuestas intenciones de voto en las urnas, ni siquiera en laCiudad que gobierna hace 8 años? ¿Es el PRO solo un partido jurisdiccional?

La realidad es que ladiferencia fue de menos puntos (3.3) que los que votaron en blanco (5.2). ¿Quéhabrá pensado Recalde el domingo por la noche, cuando había invitado a votara... "ninguno de los dos"?

Tal vez lo que mássorprenda fue cómo asimiló el propio jefe de gobierno saliente el resultado deldomingo último. Dijo que con él como presidente seguiría la asignaciónuniversal por hijo y confirmó a YPF y Aerolíneas Argentinas en la órbita delEstado (ante su eventual presidencia). El combo lo completó el flamante nuevojefe, Rodríguez Larreta, cuando confirmó la continuidad de fútbol para todos.Algún distraído podría pensar que se trata de una valoración positiva de algunode los íconos de la gestión K saliente, y una decisión de darles continuidadcomo políticas de estado. Sin embargo, se trata de posiciones encontradas. Elmacrismo votó en contra de las estatizaciones de YPF y Aerolíneas, criticó a todasluces el dinero invertido en garantizar la televisación gratuita del fútbol; ymás delicado aún, insinuó que la asignación universal impulsaría procreacionesirresponsables. Aquellas posiciones habían alcanzado eco entre sus potencialesvotantes, que ahora miran desconcertados. ¿Se trata de un cambio de opinión?¿De una especulación coyuntural? ¿Es simplemente un revival de Carlos Menem: "...si decía lo que pensaba(privatizaciones, convertibilidad, etc.) no me hubiesen votado"? ¿O es queMacri juega a perder?

Capítulo aparte paralas encuestadoras. Ya dijimos aquí que se trataba de empresarios sobrevaloradosque, apoyados en herramientas tecnológicas, ofrecen a quien pague la opinión dela gente: sus preferencias, sus gustos, sus deseos, sus miedos, sus posiciones,su ideología y hasta su ADN. Todo es "medible". Entonces la 'encuestología' reemplazó a los liderazgosy a los dirigentes, a los que tenían sueños y visiones, y también a los quetenían principios, honestidad y ética. Pareciera que todo cambia al color, y alcalor, de "lo que quiere la gente". Pasa que el encargado de"saberlo" no es infalible, ni científico. Puede marcar una tendencia,pero nunca se comparará con la hora en la que se abren las urnas. Las 18 horasde cada domingo electoral. Ahí mueren las cualisy las cuantis y las bocas de urna. Ahí"vale lo que pesa" y los votos se cuentan de a uno. Si cuestan 60millones de pesos (como en la Ciudad), son baratos...