EDITORIAL

Maten al mensajero

Hace casi 20 siglos, sí leyó bien, casi 2000 años, el historiador y biógrafo griego Mestro Plutarco escribió en su obra “Vidas” las siguientes líneas: “El primer mensajero que dió la noticia sobre la llegada de Lúculo estuvo tan lejos de complacer a Tigranes que éste le cortó la cabeza por sus dolores; y sin ningún hombre atreverse a llevar más información, y sin ninguna inteligencia del todo…

Maten al mensajero
El Diario Sur

El texto de Plutarco dio origen a una frase que atravesó lahistoria universal: "MATEN AL MENSAJERO".

Esta semana recibí en la redacción una carta documento delseñor "Molinas Justo Miguel Ángel", que textualmente cito : "Atentola serie de mentiras, injurias y calumnias en mi contra, vertidas en reiteradasoportunidades en el medio El Diario Esteban Echeverría y enwww.eldiariosur.com, mediante las cuales se afirman falsedades sobre mi personaque dañan mi buen nombre y honor, intimo a Ud. rectifique las mismas, íntegra yexplícitamente, bajo apercibimiento de iniciar las acciones legales civiles ypenales pertinentes. Su silencio será interpretado como negativa. QUEDA UD.DEBIDAMENTE NOTIFICADO E INTIMADO."

La notificación e intimación del señor Molinas hizo quedebiera investigar el porqué de su malestar. Para mi sorpresa no encontré unasola mención suya en nuestro diario on line, aunque sí en el diario impreso. Entonces recordé que elseñor Molinas de la carta documento era "el Dr. Molinas", un médicoque fue sumariado por el Municipio de Esteban Echeverría por tener unnombramiento simultáneo en el Policlinico local y el Hospital de Guernica. Dehecho, la publicación de la información incluyó los documentos oficialesrespaldatorios de ambos nosocomios. El Dr. Molinas, según los documentos, erael responsable de la terapia intensiva del Policlinico Sofia T. De Santamarinade lunes a jueves entre las 7 y las 16 horas, mientras que también estabanombrado en la guardia de terapia intensiva del Hospital de Guernica (Municipiode Presidente Perón) los días miércoles (24 horas) y sábados 12 horas (de 20 a8:00 del domingo).

También encontré la publicación de una reciente denunciapenal que autoridades del Policlínico Santamarina le hicieran al Dr. Molinasacusándolo de haber obstruido con sábanas y sachets de suero los ductos decalefacción de la terapia intensiva. La denuncia es formal, está radicada en sede judicial e incluye la declaración como testigos de dos colegas del Dr. Molinas que refieren haberlo visto taponar losconductos de la calefacción con 20 sábanas, entre 20 y 25 sachets de suero fisiológico y varios pañales.

No encontré en lo publicado mentiras, injurias ni calumnias,solo información apoyada en documentación pública y oficial a la que, entiendo,el Dr. Molinas también debe teneracceso. De no ser así, la pongo a sudisposición ya que publicarla llevaría casi una edición completa.

No conozco al Dr. Molinas. No tengo ninguna animadversiónpara con él. Sí, se que tuvo un sumario y una denuncia penal de la que informamos en nuestro diario. Desde la mismafundación de esta empresa cada periodista debe cumplir un protocolo de publicación que exige de manera explícita, entre otras condiciones,la denuncia en la justicia y/o autoridad competente antes que en nuestrosmedios. No hacemos sensacionalismo nisomos parte de "operaciones de prensa". Intentamos ser rigurosos yapoyarnos en información de interés local.

No soy amigo del silencio, Dr. Molinas. El silencio no fuesalud para los argentinos.