Como si siguieran en campaña, muchos políticos intentaron, yseguirán intentado, llevar ese agua para su propio molino. Situación que puededarles rédito a corto plazo pero que solo los empequeñece como personas ydirigentes.
Tantooficialistas por políticamente incorrecto dar explicaciones que parecen excusaso salpican a algún funcionario colega en la gestión u opositores porque ponersebotas y sacarse una foto en medio de un charco con cara de circunstancia"garpa, dan una explicación acabada de porque la foto de la esquinainundada en Lujan es igual en el año 1930 y en el 2015. "Nunca es triste laverdad lo que no tiene es remedio recita Serrat. Es hora que los dirigentes quequieren gobernar enfrenten esa verdad.
Hace muchos años que escucho que ningún político hace lasobras necesarias porque no las pueden capitalizar en sus gestiones de cuatroaños. Discurso que se repite hace varios "cuatro años". Un ejemploemblemático puede encontrarse en la ciudad de Buenos Aires, con su obra hídricaen la cuenca del arroyo Maldonado. Una obra que terminó con 70 años deinundaciones que afectaban a 15 barrios porteños, que construyó un túnelaliviador de casi 10 kilómetros de largo a un costo superior a los 200 millonesde dólares. Esa obra que inauguró en 2012 el actual jefe de gobierno, MauricioMacri, se proyectó 10 años antes cuando gobernaba Aníbal Ibarra. De hecho,Macri tuvo un gesto inusual cuando invitó al propio Ibarra y a Télerman (suantecesor) a acompañarlo el día de la inauguración. En resumen: un ejemplo depolítica de estado que benefició a 350.000 porteños.
Ese Macri quereconocía la gestión de sus antecesores en 2012 se equivocó este 2015. Subido abuscar una posición políticamente correcta ofreció "...los equipostécnicos de la ciudad para asistir a los inundados". Él sabe que enrealidad hacen falta 1500 millones de dólares, y que el voluntarismo de sugente bajando al barro del conurbano no sirve para nada. O tal vez sí. Talvez sirva para que conozcan de primera mano a los beneficiarios de los planessociales que muchas veces cuestionan porque los reciben "vagos que noofrecen contraprestación alguna".
Por otra parte, las obras que se realizan en los municipiossolo sirven para contener lluvias, como la realizada en Canning/El Jaguel en elaño 2010. Producto de esa obra hoy dichas localidad no se inundan a pesar delos desarrollos inmobiliarios realizados hace más de 20 años sin ninguna planificaciónhídrica. Estas obras solo contienen arroyos de desague pluvial, nunca ríos alimentadosdurante cientos de kilómetros por toda la provincia.
La cuenca Matanza-Riachuelo tiene un curso de agua de 64kilómetros, 2200 km2 de extensión, recorre 12 municipios bonaerenses y laCiudad de Buenos Aires, y afecta directamente a más de 3.500.000 de habitantes.Para empezar a resolver definitivamente su escurrimiento hacia el Rio de laPlata hace falta una mega obra que llevará más de 20 años y más de1.500.000.000 de dólares. No se dejen confundir con los "vivos" de turnoque proponen utilizar los fondos de fútbol para todos para terminar con lasinundaciones. Con "estos vivos" siempre nos va a tapar el agua...






