Desdelos talentos, los esfuerzos, las iras, el compañerismo, la especulación, lamentira, la justicia y la injusticia, la pasión, el desgano y las ganas, elcompromiso y la desidia, etc. Fueron muchas las veces que descubrimos en genteconocida una personalidad diferente al verlo dentro de una cancha de fútbol oal verlo alentar desde afuera.
Tambiénnos explica como país y como sociedad. Así, tuvimos unitarios y federales,rosistas, sarmientinos, peronistas, radicales.Cada ciudad o barrio generó su propio clásico: Estudiantes y Gimnasia enLa Plata, Independiente y Racing en Avellaneda, Central y Newells en Rosario,Belgrano y Talleres en Córdoba, San Lorenzo y Huracán en Boedo/Patricios,etc. Por algún motivo extraño, tal vezsea el agua del mate, nos empecinamos en competir, en armar"clásicos". No nos contenta con tener a los mejores entre nosotros. Supimos disfrutar a Maradona y ahora a Messi,aunque nos preocupamos por compararlos, por evaluarlos. Y entonces tenemosMaradonianos y Mesistas, y yo siento que el mundo se ríe de nosotros. Aquellos que nos envidian futbolísticamenteno entienden nuestra idiosincracia individualista y destructora.
Laselección nacional de fútbol jugó de local en el estadio Kempes de Córdoba. Elrival fue Bolivia y como ellos nos complican con el temita de la alturanosotros resolvimos llenar el viejo Chateau Carreras de arena. Es sabido que como Bolivia no tiene salida almar, tampoco conocen las arenas blancas de la costa sur de nuestra maravillosaArgentina. El resultado está a la vista. Ganamos 2 a 0, aunque podríamoshaberle hecho 4 o 5 más. Evidentemente la estrategia "arenas blancas"funcionó, de hecho el técnico Martino ya piensa en seguir confundiendo a losrivales recibiéndolos en distintos estadios del país.
Larealidad real que ese partido nunca debió jugarse en una cancha con las pésimascaracterísticas que presentaba el Kempes. Lo cierto es que Messi y cía.pidieron jugar en el interior del país porque el público de Capital y el granBuenos Aires no acompaña, ni alentando ni siquiera llenando la cancha. ¿Cómoesperan otra cosa? Si solo llegaron a las finales de la Copa del Mundo enBrasil 2014 y de la Copa América en Chile 2015. Aquí no vale perder, no sirveser segundo. De los segundos nadie se acuerda. Así nos va...
Buenasemana.






