Cuando afirmo que tanto el neoliberalismocomo el populismo fracasaron me apoyó en que no sólo fueron "modelos"que perdieron elecciones, sino que además fueron reemplazados por propuestasopuestas con el beneplácito (silencioso o activo) de la gran mayoría de losargentinos.
¿Por qué damos estos barquinazos? No hablode izquierdas ni de derechas. Hablo de las reglas del juego. ¿Por qué aceptamosy/o impulsamos barajar y dar de nuevo todo el tiempo? Esto no se trata decorrupción ni corruptelas. El neoliberalismo dejó el poder con múltiplesdenuncias de corrupción. Y el populismo también. La gran mayoría se indigna ypiensa "así no se puede, hay que meter preso a alguien para que el restoescarmiente". Pero siempre, siempre, siempre nos quedó, y seguramentequedará, la certeza que hay infinitamente más corruptos que presos porcorrupción. La sensación es que el que llega para "hacer justicia"elige dos o tres casos (o individuos) emblemáticos y va por ellos. Y ya. Hastael próximo hartazgo popular...
Escuché los otros días a Carlos Rodríguez(economista y rector de la UCEMA) decir que lo único bueno del kirchnerismo eraque no generaba caos económico. También pedía a gritos que Macri (a quien habíavotado) tuviera la valentía de "...hablarle con la verdad a losciudadanos. Hay que achicar el estado y correr a los sindicatos del centro dela escena. Los sindicatos son organizaciones que desaparecieron del mundo y enla Argentina no sólo quieren cogobernar, si no que te cortan las rutas y teclausuran el aeropuerto internacional". Rodríguez sabe que Macri no quiereser De la Rúa, y que no está dispuesto a recortar los sueldos de los empleadospúblicos (pareciera que su límite fueron los 10.000 empleados públicosdespedidos), ni la paga de los jubilados, pero le pide un gesto. Le pide que almenos lo diga, que intente instalar el tema del ajuste estructural del Estadoen la agenda o que marque una tendencia para el futuro, aunque ese futuro seaaún muy lejano.
Rodríguez también sabe que los Menem, De laRúa, Duhalde, Kirchner o Macri a la hora de decidir para gobernar se las tienenque ver con "la política". Y la política es el arte de lo posible. Node lo imposible.
Buena semana.






