Independientemente de las anécdotas de la semana, estamosfrente a un nuevo escenario que los funcionarios de todos los gobiernos(nacional, provincial y municipal) deben atender.
Por anécdotas entiendo: la frase del presidente sobre lasremeras, las patas, el frío y la energía; también el frío y el pseudocansanciode Marcelo Tinelli y su posterior denuncia a los "trolls delgobierno" que lo ciberatacaron. En pocos días será una anécdota que un talFabián Guiñazú (jefe de la policía comunal de Pinamar) confesara "me canséde robar", y también lo será la triste eliminación de Boca, de local, yante un ignoto Independiente con nombre de sidra.
Lo que no creo se deba pasar por alto es que la misma"gente" que está esperanzada en mejorar, que coincide en repudiar lacorrupción, a los López y a las aparentes monjas, salió a la calle a quejarsepor la impericia amateur e ingenua de cambiar de la noche a la mañana elrégimen de tarifas de los servicios públicos, multiplicando por 4, 5 o 35 loque venían pagando. Hay aventureros que quieren igualar este tarifazo de hoycon la lapidaria Resolución 125 de Losteau.
Se trata de gente que muy probablemente sabe que veníapagando un valor que no refleja lo que consume, pero que no acepta que elsinceramiento tarifario sea un sincericidio colectivo.
Lo que pocos discuten es lo que yo evalúo como tema defondo. A la hora de administrar los estados deben reconocer su misión y funciónpara garantizarla. Y allí es donde empieza el problema. Porque el hambre 0, lavivienda universal, la salud y la educación inclusiva y de calidad, suelen seruna utopía aún para los países más ricos y desarrollados del mundo.
Hay varios grupos de preguntas. El primero podría ser:¿cuánto? ¿Cuánto vale la energía que consumimos? ¿Cuánto cuesta cada alumno,según nivel educativo, por día, mes y año? ¿Cuánto, sostener los servicios desalud? ¿Y la infraestructura básica de agua, cloacas o tendidos eléctricos? ¿Ylos miles de km de rutas y caminos? Después cabría preguntarse si es el Estadoel responsable de sostener y dar respuestas a cada uno de esos temas. Yfinalmente aparecen los incómodos: ¿cómo? ¿Asumiendo todo el gasto?¿Subsidiando? ¿Cogestinando con otros? ¿Privatizando?
Las respuestas de los gobernantes a cada grupo de preguntasterminan por definir sus políticas. Entonces aparecerán los estatistas, losprivatistas, los que dejan todo librado al mercado o los que intervienen elmercado.
Todos saben que el recurso económico no es infinito y quedeben elegir. Y elegir es arriesgar. Arriesga el macrismo cuando se quierealejar del populismo K, pero cierra 2500 millones de pesos para el nuevo Futbolpara Todos en el peor momento institucional de la AFA. Arriesga tanto comocuando expone las prioridades de "la gente" que lo voto: "paganmás de celular o servicios de televisión por cable que de luz o gas y no dicennada".
La situación está planteada y se presenta súper interesante.Ahora es cuando deben demostrar que no sólo son más honestos y capaces que losseñalados populistas y/o corruptos, sino que también son capaces de gobernar.
Buena semana.






