Editorial

Gloria y loor, honra sin par

Domingo Sarmiento nació en el Carrascal, uno de los barrios más pobres de la ciudad de San Juan y sus primeros "maestros" (su padre José Clemente Sarmiento y su tío José Manuel Eufrasio Quiroga Sarmiento), le enseñaron a leer a los cuatro años

Gloria y loor, honra sin par
El Diario Sur

Pocos saben cuál fue el hecho que marcó su vida parasiempre: la invasión a San Juan de los montoneros de Facundo Quiroga en 1827.Sarmiento decidió entonces incorporarse al ejército para combatir a Quiroga yluego de varias batallas perdidas debió exiliarse en Chile en 1831.

Recién en 1836 pudo regresar a San Juan y fundar su primerperiódico, El Zonda. Pero al gobierno sanjuanino no le cayeron bien suscríticas y como una forma de censurarlo, le aplicaron un impuesto exorbitanteque no podía pagar y que provocó el cierre en 1840.

"¿Que es pues un periódico? Una mezquina hoja de papel,llena de retazos, obra sin capítulos, sin prólogo, atestada de bagatelas delmomento. Se vende una casa. Se compra un criado. Se ha perdido un perro, yotras mil frioleras, que al día siguiente a nadie interesan. ¿Qué es unperiódico? Examinadlo mejor. ¿Qué más contiene? Noticias de países ocidos,lejanos, cuyos sucesos no pueden interesarnos. (...) Trozos de literatura,retazos de novelas. Decretos de gobierno. (...) Un periódico es el hombre. Elciudadano, la civilización, el cielo, la tierra, lo pasado, lo presente, loscrímenes, las grandes acciones, la buena o la mala administración, lasnecesidades del individuo, la misión del gobierno, la historia contemporánea,la historia de todos los tiempos, el siglo presente, la humanidad en general,la medida de la civilización de un pueblo", teorizaba Sarmiento.

En Chile, publicó su obra más importante: Facundo,Civilización y Barbarie y eligió el periodismo para luchar contra Rosas,fundando dos nuevos periódicos: La Tribuna y La Crónica.

Entre 1845 y 1847 visitó Uruguay, Brasil, Francia, España,Argelia, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, EEUU, Canadá y Cuba. En cada unode estos países, se interesó por el sistema educativo, el nivel de la enseñanzay las comunicaciones. Todas estas impresiones las volcó en su libro Viajes porEuropa, África y América.

Sarmiento pensaba que el gran problema de la Argentina erael atraso que él sintetizaba con esa frase de "civilización ybarbarie". Entendía que la civilización se identificaba con la ciudad, conlo urbano, lo que estaba en contacto con lo europeo y el progreso. La barbarie,por el contrario, era el campo, lo rural, el atraso, el indio y el gaucho. Estedilema sólo podía resolverse con el triunfo de la "civilización"sobre la "barbarie" y decía: "Quisiéramos apartar de todacuestión social americana a los salvajes por quienes sentimos sin poderloremediar, una invencible repugnancia".

En 1862 asumió la gobernación de San Juan y dictó una LeyOrgánica de Educación Pública que imponía la enseñanza primaria obligatoria ycreaba escuelas para los diferentes niveles de educación. En sólo dos añosSarmiento cambió la fisonomía de su provincia:abrió caminos, ensanchó calles, construyó nuevos edificios públicos, hospitales,fomentó la agricultura y apoyó la fundación de empresas mineras. Y como para noaburrirse, volvió a editar el diario El Zonda.

Cuando asumió la presidencia de la Nación impulsó laconstrucción de 800 escuelas y los institutos militares: Liceo Naval y ColegioMilitar, se tendieron 5.000 kilómetros de cables telegráficos, diseñó un nuevomodelo ferroviario y duplicó su red en forma de telaraña, concretó el primercenso nacional, fomentó la llegada al país de inmigrantes, organizó lacontaduría nacional y el Boletín Oficial, creó el primer servicio de tranvías acaballo, diseñó los Jardines Zoológico y Botánico.

Poco antes de morir había dejado escrito una especie detestamento político: "Nacido en la pobreza, criado en la lucha por laexistencia, más que mía de mi patria, endurecido a todas las fatigas,acometiendo todo lo que creí bueno, y coronada la perseverancia con el éxito,he recorrido todo lo que hay de civilizado en la tierra y toda la escala de loshonores humanos, en la modesta proporción de mi país y de mi tiempo; he sidofavorecido con la estimación de muchos de los grandes hombres de la Tierra; heescrito algo bueno entre mucho indiferente; y sin fortuna que nunca codicié,porque era bagaje pesado para la incesante pugna, espero una buena muertecorporal, pues la que me vendrá en política es la que yo esperé y no deseémejor que dejar por herencia millones en mejores condiciones intelectuales,tranquilizado nuestro país, aseguradas las instituciones y surcado de víasférreas el territorio, como cubierto de vapores los ríos, para que todosparticipen del festín de la vida, de que yo gocé sólo a hurtadillas".

Visceral, polémico, apasionado, movilizado por una profundaconvicción sobre lo que entendía como progreso, Sarmiento fue un dirigente único,al que hoy llamaríamos "un gran cuadro político". Tiempos, losactuales, en los que muchos políticos parecen justamente eso, pintados.

Buena semana.

Gloria y loor, honra sin par — foto 1
El Diario Sur