EDITORIAL

La era Trump

Mientras cerramos el diario veo como todos los canales de noticias nacionales trasmiten en vivo la asunción del nuevo presidente estadounidense, Donald Trump. Se alternan las imágenes esperables del protocolo con otras que reflejan corridas e incidentes producto de la protesta autoproclamada "Is not My President" (Trump no es mí presidente).

La era Trump
El Diario Sur

Se trata de la asunción del presidente másimpopular de los últimos 50 años en los Estados Unidos, que obtuvo menos votosque su contrincante y que no ahorra en declaraciones polémicas que alteran elorden y la paz mundial.

Ya sea en cuestiones de seguridad,económicas o migratorias, el nuevo mandatario no se pone colorado al fijar supermanente posición "políticamente incorrecta". Casi como un granprovocador que se asume tal, que se sabe así y que está orgulloso de serlo.

Los Estados Unidos tienen una particularidadfundacional que fusiona todas sus múltiples diferencias: son una sociedadprofundamente religiosa. Allí estuvo asentada la base de su destino comonación. A esto se le agregó el bipartidismo político (demócratas yrepublicanos) y un profundo apego por la ley.

A pesar de ser hoy una gran incógnita, Trumpencarna una nueva época. Algunos de suselectores sostienen que no hará realidad sus propuestas electorales más"trasgresoras". Otros afirman todo lo contrario y anticipan queaquellos anuncios de campaña se radicalizarán a medida que avance la gestión.

En cualquier caso el cambio también llegó alos Estados Unidos. Paradójicamente el gobierno nacional había jugado muyfuerte por la candidatura de Hillary Clinton. Tan fuerte que los que sepronunciaron en su favor fueron desde la canciller Malcorra hasta el propiopresidente Macri. Con el diario del lunes se puso en campaña el operativo"recalculando". Así empezaron a difundirse antecedentes de relacióncomercial del Trump con Franco y Mauricio Macri en los 90, reuniones yencuentros familiares, etc.. También se empezaron a buscar conexionesindividuales o personales que garantizaran la continuidad de la instalada"nueva relación con los EEUU". En su afán por diferenciarse de lapolítica exterior del kirchnerismo, el gobierno macrista fijó una nueva agenday buscó nuevos socios internacionales para los que su alineamiento con los Obamaera clave.

Pero Obama ya no está. Y Trump prometedesarmar varios de sus proyectos y programas emblemáticos como el conocido comoObamacare (que sumó 20M de habitantes al plan de salud pública), o congelar larelación con Cuba; pero también promete algún hito que (de llegar a serrealidad) será un sello? de gestión, como el muro en la frontera con México ola amenaza de castigar a las empresas estadounidenses que produzcan fuera delos Estados Unidos.

El mundo mira atento. Y un pequeño país, alsur del sur, donde su dólar americano tiene una incidencia y circulacióninédita en el mundo, también. Somos nosotros.

Buena semana.