Algunos medios nacionales destacaron quecomo consecuencia de la visita presidencial, la Argentina había recibido un"gran apoyo político y económico". En los hechos, la comitivapresidencial realizó distintas acciones en busca de capital e inversiones, dedistintas industrias y sectores. En relación a los montos mediáticamentecomprometidos se destacan los vinculados a Vaca Muerta, una de nuestras últimas"joyas de la abuela".
Lo del apoyo político es más relativo. Sibien ostentar el apoyo de los Estados Unidos fue siempre una tentación paranuestros gobernantes, Trump no está en las mejores condiciones de andarderrochando apoyos. Asumió hace casi 5 meses con el peor índice de popularidadpara un presidente entrante, y 5 meses después está aún peor. No sólo nodespierta nuevas simpatías si no que pierde gran parte de las viejas. Los quedejan de apoyarlo lo hacen porque se dicen decepcionado por su tibieza. O sea,lo corren a Trump por derecha...
Hubo una frase suya (de Trump) que me generócontenida indignación. Tal vez fue su forma de "cobrarle" aquel apoyoa la señora del recordado Bill: "él viene a hablar de limones y yo deCorea del Norte". Por estos días los Estados Unidos están jugando un juegopeligroso con el no menos peligroso Kim Jong un. Como si se tratara del TEG(los más chicos pueden consultar a sus padres), ambos países se muestran supoderío y arriesgan mediciones sobre la capacidad destructiva de sus armas(convencionales, nucleares y químicas). El sabio Joan Manuel ya dijo: "aver quién es el que la tiene más grande". Esta situación tiene en vilo ala diplomacia internacional y a los presidentes más serios que Trump y Jong un.Escuché hace algunos días el análisis de Luis Rosales (periodista einvestigador en política internacional), que sostiene que "de seguirtensando la cuerda, estamos a las puertas de la 3era. Guerra Mundial".¿Parece una exageración? No lo es.
En este marco, lo de "los limones"suena un poco despectivo, más aún si viene de la mano de "un viejoamigo".
El presidente Macri cree que el despegue dela economía nacional está íntimamente ligado al éxito que tenga su frenesíbúsqueda de inversores internacionales. Tal vez radique allí el primer error decálculo del gobierno nacional al asumir en diciembre de 2015. Se pensó quedevaluando, terminando el cepo y las restricciones para retirar del paísdividendos, las inversiones lloverían. Hubo devaluación, el cepo y lasrestricciones pasaron a valores, pero solo llovieron récords de mm de lluvia(adjudicados al cambio climático). La "plata fresca" nunca llegó.¿Aún?
La agenda internacional del presidente Macritiene, desde el mismo día que asumió, marcados dos Davos, otros Davocitos, yuna docena de reuniones bilaterales con presidentes de países centrales. Entodos los casos se busca generar confianza, se ofrece seguridad jurídica, y sejuramenta que el cambio llegó para quedarse.
Pasa que hoy no existe informaciónreservada. Pasa que la grieta es cada vez más profunda. Pasa que la incidenciade la política en la economía argentina es motivo de estudio en el mundo. Pasaque no nos creen del todo.
Y pasa que tenemos una elección en pocosmeses, que puede ser determinante para los que dudan, para los que gobiernan ylos que quieren gobernar.
Buena semana.






