El diputado salteño es una permanente nota de color en laCámara baja. Y no sólo por sus polémicas camperas amarillas, que podríanhaberlo acercado al PRO.
Olmedo, que supo pagarle a Fernando Niembro para que lonombrara (y mostrara en cámara) en la previa de los partidos veraniegos durantevarias temporadas, pidió el regreso del servicio militar obligatorio y la penade muerte para los femicidas. "Corta la hago. Si un hombre mata a unamujer y a la inversa, porque también hay casos: pena de muerte. Para qué vamos a sostener a alguien así (en la cárcel)", habíadicho en abril. Miembro de unas de las familias más ricas de Salta, vinculada ala soja, tambiénse pronunció contra los piquetes y los paros: "Presenté un proyecto de ley para que los paros se hagan sábado ydomingo, para no molestar a los que queremos trabajar". Desde su bloqueunipersonal, Olmedo, llegó a presentar un proyecto para dedicarle "elmayor de los éxitos" a Donald Trump.
El caso es que a la hora de explicar los porqués de su votoesta semana sostuvo una posición que, extrapolada, es atendible. Olmedo diceque los diputados no están a la altura de sus responsabilidades, y que votan deacuerdo al humor y la necesidad social, que no se trata de un cuerpo que definalas leyes para la Nación, sino que "las van acomodando para no quedar deespaldas a lo que llaman el pueblo". Solo así, siempre según Olmedo, seentiende que haya diputados que votaron privatizaciones y estatizaciones de lasmismas empresas.
A esta altura su voto es una anécdota, la idea que genocidasse pudieran beneficiar con el 2x1 no resiste defensa alguna, salvo el vacíolegal que "subsanaron" diputados y senadores ésta semana.
Ahora bien, ¿por qué hubo silencio presidencial durante 8largos días? ¿Qué motivó que el presidente Macri se pronunciara, tibiamente,recién el miércoles 10? ¿Por qué el senador Pichetto se apuraba para aprobar laley "antes de las 15" (hora en la que estaba convocada la marcha derepudio a la sanción de la Corte)?
La sensación que nos quedó a varios es que se fueconstruyendo discurso a partir de la reacción del músculo social. De medir loscostos y beneficios, de hablar o callar, o de cuándo hacerlo y cuándo no. Deleer "el tráfico" de las redes sociales y analizar lo genuino ylegítimo de los reclamos y de las voces disonantes que se hicieron oír.
A esta altura el presidente Macri sabe que su tropa tiene unarespuesta unidireccional a su discurso. Basta que él, o Durán Barba, o MarcosPeña, digan cuáles son las posiciones a defender para que todo el oficialismo(desde funcionarios y legisladores hasta militantes, cibernautas y trolls) seencolumnen sin más. El tema es cuando ese mensaje no llega...
Consultados algunos dirigentes locales sobre el tema (antesde la sanción de la ley), nos dijeron por lo bajo: "no puedo hablar, no secuál es la posición del gobierno, no sé con qué vamos a salir...".
Finalmente el gobierno se expresó. En línea con "lo quequería pueblo", diría Olmedo. Say No More, diría Charly.
Buena semana.






