Editorial

Gran hermano versión terror

“Lo que sale” por estos tiempos son escenas de robos, odio y muerte. Casi todos en la vía pública o en vigilados comercios. ¿A qué se debe tanta intolerancia potenciada? El nivel de resentimiento y desprecio por la vida y la buena salud de los demás está alcanzando límites desconocidos. ¿Tiene algo que ver la grieta en la que vivimos?
domingo, 28 de julio de 2019 · 08:40

De repente las cámaras de “seguridad” volvieron a copar las pantallas. Las de los municipios y ciudad de Buenos Aires y también las de cientas de casas particulares, empresas o comercios que buscan con las cámaras generar efectos disuasivos o de prueba (cuando los hechos se consuman).

Atrás quedaron los choques de autos o las cinematográficas persecuciones policiales a las que nos tenía acostumbrados el Municipio de Tigre.

“Lo que sale” por estos tiempos son escenas de robos, odio y muerte. Casi todos en la vía pública o en vigilados comercios. Así vemos como (en vivo) uno le parte un fierro en la cabeza a otro; o le pegan un tiro a quemarropa porque no se puede sacar la alianza durante un robo; otro aplica con furia y (malos) artes marciales su bronca por una mala maniobra automovilística; mientras que los motochorros y las entraderas se multiplican sin parar.

¿Qué nos pasa? ¿Por qué vivimos en carne viva? Con gestos adustos, mirando desconfiados a nuestro alrededor. ¿A qué se debe tanta intolerancia potenciada y odio? Robos siempre hubo y habrá, lamentablemente. Pero el nivel de resentimiento y desprecio por la vida y la buena salud de los demás está alcanzando límites desconocidos.

¿Tiene algo que ver la grieta en la que vivimos? ¿Tiene que ver con la desesperación en la que la economía o pérdida de trabajo sumergió a algunas familias?

Más de una vez me leyeron decir: “lo que se mide no se discute”. Esta semana se publicaron algunas proyecciones de la gestión económica del presidente Macri que demuestran uno de sus costados más flacos.

Cuando termine su mandato (en diciembre próximo) la inflación acumulará alrededor de un 250%  de aumento desde 2016; las tarifas habrán subido cerca de 550% y el dólar habrá escalado algo más del 400%. La contracara de estos procesos serán los salarios nominales que terminarían 2019 con un crecimiento en torno al 200% en los últimos cuatro años. Esto es: el salario creció 50% menos que la inflación, 250% menos que las tarifas y 200% que el dólar (y todos sus productos y servicios que fijan precios según su cotización).

Uno de los principales problemas económicos que heredó Cambiemos fue la distorsión de precios relativos, entre los que sobresalían el atraso tarifario de algunos servicios y el atraso cambiario y el cepo. En ese sentido, la inflación acumulada duplicó a la suba del tipo de cambio y de las tarifas.

Según un informe de la consultora Ecolatina (vinculada al candidato Lavagna), la suba de tarifas “no solo era necesaria para generar un esquema de precios que reflejara más fielmente la estructura de costos de la economía, sino que también era central para achicar el déficit fiscal primario. Por este motivo se explica que, pese a su impacto negativo en términos de humor social, los precios siguieron en ascenso durante este año. Mientras tanto, el gobierno logró equilibrar el déficit fiscal primario vendiendo en los últimos 30 días algunas de las joyas de la abuela: las centrales termoeléctricas de Ensenada de Barragán (Buenos Aires) y Brigadier Lopez (Santa Fe) y un prometedor lote de 600 hectáreas en Vaca Muerta. Las empresas privadas Central Puerto (vinculada al amigo presidencial Caputo), Pampa Energía (de otro amigo presidencial, Marcelo Midlin) y la paraestatal YPF, fueron de shopping y les dejaron casi 1000 millones de dólares en las arcas del Estado nacional para lograr la sonrisa satisfactoria del Fondo Monetario Internacional. Por primera vez en cuatro años se escuchó: superávit primario! Justo a días de la Paso...

A propósito de las elecciones del 11 de agosto alguna precisiones:

A) crece la sensación que la gobernadora Vidal será eje fundamental de la campaña y que qué aún perdiendo la provincia de Buenos Aires (como pronostican las encuestas) es el principal alfil en el que se apoyan las expectativas de Macri por lograr su reelección.

B) Lavagna se autodesdibujó impidiendo las paso dentro de sus listas. Dejó judicialmente afuera a Stolbizer, Campolongo y Julio Bárbaro, para conformar una lista “única y de unidad” en la que se destacan su hijo Marco, y un recargado Matías Tombolini, que logró que las listas incluyeran a: la mujer de Tombolini, la suegra de Tombolini, el cuñado de Tombolini y la ex suegra de Tombolini (sí, sí, leyó bien).

C) en la ciudad de Buenos Aires Larreta parece ir en coche por el metrobús en hora pico.

D) Alberto Fernández debe “regular la velocidad” a la hora de las entrevistas “militantes” que le hacen los mismos periodistas que criticaban esas prácticas en  los “medios K”.

Buena semana.    

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